Tavera le sonríe a los Serpa

Tavera le sonríe a los Serpa

En la última semana dos movidas burocráticas del gobernador de Santander, Didier Tavera, dejaron en evidencia que quiere restablecer relaciones con el grupo del exsenador Horacio Serpa y su hijo el senador Horacio José Serpa. 

Les entregó un fortín

El primero fue el nombramiento de Fernando Andrade en la Alcaldía de Barrancabermeja. 

 

La movida tomó por sorpresa al grupo del representante liberal, Édgar ‘el Pote’ Gómez, que, como contó La Silla, tenía todo conversado para que Francy Álvarez fuera quien reemplazara en el cargo a Darío Echeverri, quien está asegurado por las investigaciones que le adelantan por irregularidades en contratación y por presuntamente haber boicoteado la revocatoria a su mandato. 

Y es que si bien el liberal Fernando Andrade es aliado de Echeverri y desde 2016 dirige su programa de autopavimentación -una de las banderas de esa administración-, no es de su círculo más cercano y menos de cuerda directa del ‘El Pote’ Gómez.

Andrade llegó a la terna como la cuota del grupo de los Serpa, quienes pidieron -a través del senador Horacio José Serpa- el espacio para no quedar desconocidos dentro de esa movida.

“Lo único que se pidió fue un espacio en la terna pero incluso la hoja de vida de Fernando la propusieron ellos (el grupo de Darío y el ‘Pote’) y nosotros la aceptamos porque era de confianza”, nos dijo la fuente del grupo de Serpa. 

Eso porque Andrade es amigo personal desde hace 30 años de Serpa papá, y fue militante del Frente de Izquierda Liberal Auténtico, Fila, tendencia que el serpismo fundó dentro del liberalismo en Santander.

Aunque al inicio la idea era no pelear el poder, dos fuentes -una de adentro de la Gobernación y un político que conoce por dentro el grupo de Serpa- nos contaron que a última hora Serpa papá se reunió con Tavera para que el ungido fuera Andrade.

Que Tavera accediera tiene dos explicaciones que se complementan entre sí.

La oficial es que el perfil de Andrade es mejor que el de las otras dos ternadas y que en la Barrancabermeja política su nombre cae bien porque es visto como una ficha que puede reunificar el Partido Liberal en el puerto petrolero y a su vez llevar buenas relaciones con la fuerte oposición que ha tenido el Gobierno de Echeverri. 

“Él es muy conciliador, no casa pelea con nadie y puede tener a todos contentos”, nos dijo uno de ellos.

La extraoficial es que darle a los Serpa el poder de la segunda Alcaldía del departamento en un año electoral, era “un gesto importante”, para recomponer las maltrechas relaciones con el grupo del cacique liberal. 

Aún más luego de que en las elecciones al Congreso su casa política le montara competencia al subir al senado a Miguel Ángel Pinto, luego de que él se dio la pela para que le entregaran el aval en 2015.

“Esta es una manera de reponerle un poquito”, dijo a La Silla un político del grupo de Serpa.

 

Les devolvió una cuota que les había quitado

La otra movida con la que Tavera le sonrió a los Serpa fue la de mantener a una ficha suya en la Secretaría de Educación. 

Como contó La Silla, luego de que el gobernador declarara insubsistente a Doris Gordillo, quien era de la cuerda de los Serpa, ese grupo estaba considerando partir cobijas definitivamente con la casa Tavera. 

Sin embargo, el nombramiento de Inés Aguilar en esa cartera el pasado viernes es muestra de que esa intención no se concretó y que por el contrario hubo acercamiento.

Aguilar es una abogada que fue asesora de despacho en la Gobernación de Horacio Serpa y según una fuente del grupo de Tavera y un político liberal, llega como su cuota. 

Además, Tavera nombró al exsecretario de Infraestructura de Serpa, Edgar Pedraza Gómez, como asesor en temas de infraestructura. 

Así, con el caramelo burocrático, por ahora la relación entre Tavera y los Serpa se mantiene. 

 

 

 

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