Las cinco cosas que revela la visita de Petro a Cúcuta

Ayer durante la visita de Gustavo Petro a Cúcuta, un grupo de opositores protagonizó disturbios que terminaron con ataques a la camioneta en la que se movilizaba el candidato presidencial en medio de acusaciones sobre saboteos y denuncias sobre la injerencia del condenado exalcalde de esa ciudad Ramiro Suárez Corzo en las protestas. 

Los hechos no se han aclarado aún, pero mientras se resuelven todas las preguntas sobre lo que sucedió, esto es lo que revela el episodio.

 

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Petro reforzó la imagen del candidato víctima del Establecimiento y la capitalizó

Como contó La Silla,  dentro de una porción de sus simpatizantes Gustavo Petro es visto como una víctima del Establecimiento que durante su carrera ha sido perseguido por la clase política tradicional.

Con lo sucedido en Cúcuta esa imagen se terminó reforzando. 

Primero porque debido a que hubo ataques a piedra y con huevos, a que le dañaron el carro, e incluso se alcanzó a creer por un video que hizo el candidato al Senado Gustavo Bolívar que le habían disparado a la caravana, despertó una ola de solidaridad que incluyó a sectores de varias orillas políticas.

Segundo, porque, según las denuncias que hizo el candidato, la Policía no lo protegió como debía y lo expuso al hacerlo ingresar a la Plaza justo por el lado en el que estaban los opositores a su visita.

Y tercero, porque atribuyéndole toda la responsabilidad de las protestas al condenado exalcalde de Cúcuta Ramiro Suárez Corzo, cuya relación con paramilitares denunció cuando fue Senador y quien es el poder detrás del poder en la capital de Norte, reforzó la idea de que es un perseguido y que esa era una retaliación.

Aún falta ver si eso termina beneficiando la imagen de Petro o impulsa las listas de la decencia al Congreso (emproblemadas porque no es tan claro que pasen el umbral), pero lo que sí queda claro por ahora es que después de lo de Cúcuta su campaña usará eso a su favor en momentos en los que está punteando en las encuestas y Petro viene de llenar varias plazas en el país.

Por ejemplo, la campaña empezó a promover un cacerolazo en todas las ciudades para hoy a las 5 de la tarde con la etiqueta “lo queremos vivo”.

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Se abrió un nuevo round  Petro -Vargas Lleras

Desde finales del año pasado Germán Vargas Lleras y Gustavo Petro se escogieron como rivales en la carrera presidencial. 

Luego de enfrentarse por el modelo económico del país, por el incidente entre los soldados e indígenas del Cauca armados con machete y de las acusaciones mutuas por sus estrategias de campaña, ayer Petro metió al baile a Vargas Lleras, quien como ha contado La Silla, tiene el apoyo del condenado Ramiro Suárez en Cúcuta.

(El exalcalde puso sus apuestas para las legislativas en Cambio Radical y hace dos semanas le organizó una multitudinaria reunión en la capital de Norte)

Vargas Lleras le respondió esta mañana negando la alianza y recordándole la militancia a Petro en el M19.

Aunque la pelea quedó hasta ahí, con esto Petro se mete en el punto más débil de la campaña de Vargas Lleras: su alianza con estructuras corruptas y cuestionadas para llegar al poder. 

Además de Suárez Corzo, Vargas tiene al clan Aguilar en Santander, a los Gnecco en el Cesar, a Álvaro ‘el Gordo’ García en Sucre, a Cielo González en el Huila y a Julio Acosta en Arauca, solo por nombrar algunos.

Así que falta ver si este episodio y las demás alianzas siguen siendo parte de la pelea en lo que resta de campaña.

 
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La sombra del condenado Ramiro Suárez volvió a aparecer

Ramiro Suárez fue condenado por su participación en el homicidio de un abogado a 27 años de prisión en 2011, pero su reclusión en La Picota no le ha impedido mandar en Cúcuta 

Hace dos años se echó al hombro la aspiración del hoy alcalde César Rojas, quien abiertamente dijo ser su candidato, y lo eligió; y desde entonces ha sido el poder en la sombra de la capital de Norte. 

Además de que tiene injerencia directa en la contratación del municipio y a gente de su cuerda en la mitad del gabinete, también ha influido en la inversión de la plata para entregarles contratos a sus líderes o entregar los beneficios de programas sociales de la Alcaldía.

Con todos mantiene contacto a través de Skype y por ese medio no solo imparte órdenes, sino que tira línea política, hace acuerdos, y dirige campañas.

La manifestación en contra de Petro, según le dijeron a La Silla nueve fuentes de la ciudad entre líderes barriales, periodistas y ediles, fue movida en parte por él. 

El caso más denunciado hasta ahora ha sido el de Calidad Total, una empresa que en Cúcuta intermedia la vinculación de personal en los colegios, y que como ha contado La Silla, entre los políticos de Norte es conocida por ser parte del engranaje burocrático de Suárez.

Sumado a eso, a La Silla le dieron dos versiones más sobre la movida de personal a través de esa empresa. 

“A los celadores en los colegios les dijeron que se fueran sin uniforme, que los veían a las 2 de la tarde en la avenida 6”, nos aseguró una de esas fuentes que pidió la reserva de su nombre por seguridad.

Además, la barra del Cúcuta Deportivo denunció que el subsecretario de Juventudes, Juan Manuel Contreras, estaba pagando a $30 mil pesos a jóvenes para que se opusieran a la manifestación de Petro y que no se prestaría para eso.

La Silla también conoció dos versiones diferentes sobre que en la Alcaldía le dijeron a una parte del personal que tenía que asistir a la protesta, y otra más de una mujer que integra el grupo de Ramiro Suárez que explicó que sí les pidieron que fueran al parque para oponerse a la visita de Petro.

Incluso tras revisar varios videos de lo que sucedió ayer, La Silla encontró que hay menciones al condenado exalcalde de Cúcuta en el lado de la protesta.

En Calidad Total Marlene Sandoval, directora de talento humano, le dijo a La Silla que no había existido ninguna directriz para asistir a reunión alguna desde la empresa, y que si identifican a alguien que lo haya hecho lo sancionarán. Por su parte, el Subsecretario de Juventudes no contestó las llamadas que le realizamos a su número de celular.

Sin embargo, no todos los que asistieron para oponerse al candidato estaban movidos por la maquinaria de Ramiro Suárez. Otra porción fue de uribistas inconformes,  de transeúntes curiosos y  de líderes que llegaron porque querían oponerse.

Así que por primera vez Ramiro mostró su maquinaria cuando todos los ojos estaban sobre ella.

 
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La terquedad de Petro ayudó a que se calentara el ambiente

Mientras que en Medellín los organizadores de la manifestación de Gustavo Petro tuvieron problemas porque no presentaron todos los documentos para que les autorizaran el evento, en Cúcuta fue porque el candidato quería dar su discurso específicamente en el Parque Santander.

Dado que ese es el centro de la ciudad, es un lugar icónico para los nortesantandereanos, está al frente de la Alcaldía de Cúcuta y además es el corazón de la zona comercial.

El fondo del problema estuvo en que la Alcaldía emitió un decreto prohibiendo actividades a 200 metros del edificio municipal y de la Gobernación, en parques, calles y avenidas del centro, porque la semana pasada hubo dos amenazas de bomba en edificios públicos de Cúcuta.

Si bien el decreto en el lado de los petristas fue leído como una estrategia para quitarle visibilidad al candidato en su primera visita formal a Cúcuta porque por ley ellos podían hacerlo allí, en la práctica la campaña hubiera podido escoger algún otro escenario para presentar al candidato presidencial y de esa manera evitar lo que pasó.

Al final, Petro no dio el discurso en el Parque Santander, si no al frente del Hotel Casino Internacional luego de todos los disturbios.

 
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Empezó a rondar el fantasma de la violencia en las campañas

Ayer, además de Petro en Cúcuta, le tocó el turno al uribismo en Popayán.

En la capital del Cauca la Policía tuvo que intervenir por las manifestaciones de estudiantes de la Universidad del departamento y terminaron lanzando gases lacrimógenos para dispersarlos.

Además, está el precedente de la Farc, que dejó de hacer campaña tan visiblemente por la serie de abucheos (con piedras y huevos incluidos) que recibieron cuando estaba arrancando la contienda electoral.

“Llevamos varios años de recrudecimiento en el discurso político de las propuestas de lado y lado”, dijo a La Silla el analista Francisco Miranda. “Gobierno, oposición e izquierda llevan varios años en una combinación entre noticias falsas y radicalización ideológica que están generando unas chispas peligrosas”. 

Esas chispas para el analista Héctor Riveros hasta ahora solo hacen parte del imaginario que están creando las campañas.

“La polarización es una estrategia de campaña no es un ambiente real”, dijo a La Silla Riveros. “La gente que no pertenece a ningún partido político, que es la gran mayoría, no está en esa lógica, incluso los que estamos en política tampoco lo estamos haciendo”. 

El problema estaría en que cale esa percepción y que el fantasma que empezó a rondar eventualmente se materialice si los votantes entran en esa dinámica.

En ese caso los que podrían cosechar serían el uribismo en la derecha y el petrismo en la izquierda, que por representar el antídoto del opuesto, opacarían a las otras opciones menos radicales.

 

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