Caramelo para José Obdulio con las víctimas de Antioquia

Caramelo para José Obdulio con las víctimas de Antioquia

Ya es oficial el nombramiento de Wilson Córdoba Mena como director regional de la Unidad de Víctimas en Antioquia, el exrepresentante del Centro Democrático que se quemó en las legislativas de este año como fórmula del senador José Obdulio Gaviria.

Es el primer cariño burocrático del gobierno Duque a un senador antioqueño y en un cargo importante, porque esa regional es responsable de 1,2 de los 8 millones de víctimas registradas en todo el país.

Por eso, es una de las que recibe más presupuesto. Durante los siete años que lleva la Ley de Víctimas, la Unidad ha recibido 10 billones de pesos del Presupuesto General de la Nación, de los cuales el 23 por ciento se ha ido para Antioquia.

Córdoba, el nuevo director, entró formalmente al Centro Democrático en mayo de 2013 porque, según le contó a La Silla, Uribe lo invitó a colaborar en la creación del partido en Antioquia. Eso porque ya era cercano al expresidente y al senador José Obdulio Gaviria desde cuando el primero fue Gobernador.

Nació en Buchadó, un corregimiento de Vigía del Fuerte y entró al Estado como lanchero y conductor de la Red de Solidaridad Social, la antecesora del Departamento para la Prosperidad Social, en Urabá en 1998.

A inicios del gobierno Uribe, en 2003, pasó a ser el Director Administrativo, donde estuvo hasta 2009, cuando ya le entidad se llamaba Acción Social. De ahí pasó a ser coordinador Regional de la Oficina de Atención de Víctimas, donde estuvo hasta 2012.

Mientras, cursaba su pregrado en Psicología en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, que terminó en 2011.

Llegó a la Cámara de Representantes en el 2014, en el quinto renglón de la lista cerrada del Centro Democrático en Antioquia y como uno de los dos alfiles de Gaviria (la otra es la representante Margarita Restrepo).

En su periodo por la Cámara radicó el Proyecto de Ley 257, en el que se establece la caracterización integral de la población negra, afrocolombiana, palenquera y raizal y que busca determinar cuánta población afrocolombiana hay en el país y sus condiciones, e hizo una especialización en Gerencia Pública en la Pontificia Bolivariana que finalizó en 2017.

A partir del martes reemplazará a Jorge Mario Alzate, quien estuvo en la dirección de la Unidad desde que empezó a funcionar en el 2012 y era cuota del exsenador liberal Luis Fernando Duque, quemado en las elecciones de marzo después de 16 años como Congresista.

El efecto

El cambio tomó por sorpresa a los funcionarios de la regional, según dos de ellos. Aunque se escuchaban rumores del cambio, creían que dejarían a Alzate el resto del año porque esos cambios nunca llegan tan rápido.

“Es otra posición importante que pierde el Partido”, le dijo a La Silla un militante liberal antioqueño que reconoce que la Unidad, en los siete años de existencia, siempre había estado en manos de sus dirigentes.

La noticia tampoco le cayó muy bien a algunas víctimas, como le expresaron a La Silla, la Coordinadora de la Mesa de Víctimas de Medellín, Anaidalyt Delgado, y una integrante de la Asociación de Víctimas de Apartadó, que coinciden en que el uribismo les genera desconfianza porque sienten que nunca las ha reconocido ni apoyó el proceso de paz.

Más porque el senador Gaviria ha tenido posturas polémicas frente a las víctimas, como proponer rebajar a ocho las 16 curules que para ellas se acordaron en La Habana; decir que la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras bloqueó el desarrollo agrícola del país; o, cuando era asesor presidencial de Uribe, defender la tesis de que no había desplazados sino migrantes internos.

Frente a la dirección general de la Unidad de Víctimas, según el militante liberal y una fuente off the record del Centro Democrático, existen acuerdos para que la exsenadora liberal paisa Sofía Gaviria, que ha sido fuerte crítica del Acuerdo de Paz y del trabajo de la Unidad, ocupe ese puesto.

Gaviria adhirió a la campaña de Iván Duque luego de primera vuelta y de la mano de la Federación Colombiana de Víctimas de las Farc, que ella misma fundó, lo que le da peso en el uribismo para el cargo. Sin embargo, tiene la dificultad de que el liberalismo se declaró en independencia del Gobierno, lo que bloquea por un año a sus exmilitantes de ser designados en cargos directivos.

El nuevo director urabaense es el segundo caramelo que le da Iván Duque al uribismo en Antioquia -el primero fue en la Agencia Inmobiliaria Virgilio Barco, como contamos-, con la diferencia de que esta vez es en un tema políticamente muy sensible como son las víctimas en uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado en el país.

    Periodista prueba

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