¡Usted puede acabar con la dictadura de la corrupción!

Se escucha hablar de dictaduras aquí y allá. Vemos la paja en el ojo ajeno y no lo viga en el propio. Colombia también sufre una dictadura: la de la corrupción. A pesar de todo lo perdido en los últimos años a causa de esa terrible dictadura, aún puede cambiar

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En estos días se escucha hablar de dictaduras aquí y allá. Vemos la paja en el ojo ajeno y no lo viga en el propio. Colombia sufre la dictadura de la corrupción. A pesar de todo lo perdido en los últimos años a causa de esta nefasta dictadura, estamos a unos cuantos días de poder cambiar la tortura que vivimos los cerca de 50 millones de habitantes. La mayoría de los colombianos está de acuerdo que vivir en una dictadura no está bien, ojalá entendamos que es posible evitar seguir viviendo en nuestra propia dictadura con nuestro voto. 

En dos semanas (específicamente el domingo 11 de marzo) se define el destino de la democracia en Colombia para los próximos cuatro años. Nuevamente la ciudadanía tiene la oportunidad de acudir a las urnas y decidir si continúan las mismas personas sentadas en el Congreso o si son reemplazadas por nuevas. Es una oportunidad de oro para el éxito de la democracia que no debemos dejar pasar. Es un imperativo escoger el mejor Congreso de la República posible.

En este momento está excesivamente demostrado que el Congreso de la República saliente se distingue por una mayoría abrumadora de personajes interesados más en su riqueza particular que en el bienestar de los colombianos.

El caso más representativo es el de los denominados “ñoños” que con sus votos ayudaron al presidente Juan Manuel Santos a ganar la elección (y fueron recompensados por él durante los últimos años como reconocimiento a su labor) y que sólo les importó llenar sus bolsillos a través de las prácticas  tradicionales de la corrupción: (1) Control de entidades públicas con presupuestos abultados, (2) Contrataciones públicas a través de amigos cercanos o familiares (conocido como “testaferrato”) y (3) Clientelismo donde le cobran a las personas por darles puestos públicos o peor aún por contratarlos por un tiempo a través de OPS (ordenes de prestación de servicios).

Algunos en la cárcel o con procesos abiertos no podrán intentar reelegirse, otros al descubierto de sus malas intenciones y prácticas prefieren postular a sus familiares para que sigan haciendo lo mismo sin perder “su fuente de ingresos” y otros que aún no han pisado el capitolio, pero que se comportan de la misma forma vienen de concejos municipales, asambleas departamentales, alcaldía y gobernaciones con ganas de seguir enriqueciéndose con los recursos públicos. El panorama no pinta muy halagador como lo reportó la Silla Vacía hace unos días en un (ver artículo )

Lamentablemente estas prácticas se repiten en todos los departamentos del país, y con el caso de Odebrecht quedó comprobado que no es un asunto de “las regiones” sino una práctica que siempre ha sido patrocinada desde el poder nacional, es decir desde Bogotá (no la ciudad, ni su ciudadanía, sino desde el gobierno nacional sentado en la capital). Así, el Congreso de la República hoy en día representa lo peor del manejo de lo público en nuestra frágil democracia.

Esto puede cambiar, nos quedan dos semanas para conversar sobre lo relevante y tenemos una gran cita con las urnas en 15 días. 

En los últimos días muchas personas se han concentrado en hablar sobre los candidatos a la presidencia, se han preocupado por el crecimiento de unos en las encuestas, han seguido las visitas de otros a la frontera, y están ansiosos por las investigaciones que le abrieron a un expresidente que se cree con el derecho de decir quién es el siguiente.

Yo por el contrario estoy muy preocupado porque nuevamente estamos cometiendo el error de mirar a donde no nos corresponde. Hay un dicho popular que dice: “primero mi primaria” y en este momento todos deberíamos estar concentrados en las elecciones al congreso y no andar perdiendo tiempo en los debates que tenemos que dar a partir del 12 de marzo para elegir el próximo presidente de la República.

A veces creo que es intencional que los medios de comunicación ponen el foco en otro lugar para que no veamos lo sustancialmente importante; pero también a veces pienso que nuestra democracia es tan precaria que ni siquiera le damos la importancia que se merece la elección del Congreso de la República.

El Congreso de la República es, como lo dice un Alcalde constantemente, similar a “la junta directiva” de una empresa. Sin una buena junta directiva es imposible que la empresa prospere. Bueno, sin un buen Congreso de la República es imposible que nuestra democracia prospere.

La democracia necesita diversidad. Es obligatorio que todo el espectro ideológico encuentre cabida en el Congreso, solo las dictaduras tienen un congreso homogéneo (como Venezuela en la actualidad o la Alemania Nazi a mediados del siglo XX, independientemente si se vota por ellos o no) sin diversidad ideológica en su interior. 

Lamentablemente en Colombia durante las últimas décadas hemos tenido un congreso altamente homogéneo, tal vez no en lo ideológico, pero si en la intención de un gran número de sus integrantes: es la dictadura de la corrupción, donde muchos se comportan más como ladrones que como servidores públicos.

En todos los partidos hay gente que no es cleptómana ni quiere robar, que no pretenden enriquecerse con lo público y que prefieren concentrarse en temas como la Salud, la Educación y la Seguridad antes que pensar en un reloj de lujo, un carro costoso o en una mansión.

Nuestra responsabilidad es simplemente votar por las personas que no van a llegar al Congreso a seguir saqueando a los colombianos. Asegúrese que su candidato no sea un cleptómano, no pretenda seguir cometiendo fechorías, ni sea heredero de los votos de un criminal o ladrón de su región. Con su voto podemos acabar con la dictadura de la corrupción, para que finalmente empecemos a ver lo que es una democracia.

Y si cree que este mensaje es válido, multiplíquelo, estoy seguro que los buenos somos más. 

 

P.S.

  1. La Silla Vacía ha diseñado una herramienta para ayudarnos a elegir mejor, se llama el y puede consultarlo

 

  1. Esta semana se publicaron los resultados de una encuesta denominada la “” donde aparece 100 buenos candidatos de todos los partidos, aunque generó polémica es una buena fuente de información. Y la puede consultar .

 

 

 

      Periodista prueba

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