Sobre las Elecciones del Domingo

Las elecciones de este domingo han estado marcadas por los escándalos de corrupción y por la acrecentada polarización que pretende ocultarles a los colombianos que estas votaciones sí son importantes y que con su voto sí pueden derrotar la corrupción.

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En el 2018 los colombianos seremos convocados 3 veces a las urnas: este domingo 11 de marzo a elegir el nuevo congreso, en mayo a la primera vuelta presidencial y en junio para la segunda vuelta. No obstante, son las elecciones de este domingo las que constituyen la columna estructural de la continuidad o cambio del funcionamiento de nuestro sistema político, ya que si los partidos tradicionales siguen siendo mayoría en el Congreso, en la campaña presidencial sus candidatos se fortalecerán. Por el contrario, si este domingo las propuestas alternativas o de cambio derrotan a los mismos con las mismas, el mapa político del país se puede revolcar.

En Santander el contexto de esta campaña ha estado marcado por los escándalos de corrupción: los manejos irregulares de 2'120 millones de pesos en el Plan de Alimentación Escolar de los niños del departamento, la captura del parapolítico Hugo Aguilar y esta semana el supuesto escándalo de violencia contra una mujer por parte de un senador santandereano. Los actuales representantes de los santandereanos en el Congreso avergüenzan a su gente, brillan por su ausencia en los importantes debates de interés nacional, y como lo registró la Silla Santandereana en un balance que  hicieron sobre la bancada del departamento en julio del año pasado, el seguimiento y control político por parte de los congresistas a la agenda regional fue casi nulo.

Los santandereanos estamos mal representados en el Congreso de la República, y aunque se podrían enumerar una lista de razones, fundamentalmente se debe a que votamos por nuestros verdugos. El propio Contralor General de la Nación denunció que la corrupción le roba 50 billones de pesos al año a los colombianos, es decir que a cada colombiano le robaron el año pasado aproximadamente un millón de pesos. Lo anterior es el síntoma de la principal tragedia que empaña la política, ese es el panorama que desalienta a algunos ciudadanos a participar en estas elecciones, pero sin duda alguna, esta misma coyuntura de rechazo a la corrupción debería motivarlos a no seguir votando por los mismos con las mismas.

El mapa político de Santander puede cambiar este domingo y hay nuevos actores que retan a las estructuras tradicionales de poder, sí hay alternativas para derrotar la corrupción, aún estamos a tiempo de esculcar las hojas de vida y propuestas de los candidatos que representen una alternativa para el departamento. Este domingo es posible derrotar a las estructuras clientelistas tradicionales que han hecho de Santander y de las necesidades de sus gentes una empresa electoral muy rentable.

      Periodista prueba

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