Soy estudiante de la Nacional y me opongo a las exigencias del Paro

¿Quién pide un cambio sin saber cómo hacerlo? Mi búsqueda por respuestas de los grupos significativos del Paro Estudiantil ha sido en vano. Acá unas propuestas para asumir, de una mejor manera, la gestión de nuestra educación y la relación con las políticas públicas.

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Soy estudiante de la Universidad Nacional. Defiendo la universidad pública —esto es, la universidad gratuita y de calidad. El viernes que pasó, los 32 rectores de las universidades públicas llegaron a un acuerdo con el gobierno.

No obstante, los estudiantes siguen en paro. Por lo cual, en búsqueda de soluciones, les he ido preguntando a grupos significativos, ¿se recorta el gasto, se aumentan los impuestos, qué se recorta, qué impuestos se aumentan, hacía qué se destina? Y, como era de esperar, no ha habido respuestas. ¿Quién pide un cambio sin saber cómo hacerlo?

Aún más importante es reconocer que los estudiantes quieren tener más gestión sobre su educación y más relación con las políticas públicas. ¡Bienvenida sea!

Sin embargo, debemos asumir la responsabilidad de la misma. Acá unas propuestas y las razones por las que me opongo a las exigencias de los estudiantes en paro. En particular a dos de las diez que esgrimen. 

 

Ley de Financiación Contingente al Ingreso (FCI)

El principal argumento en contra del modelo de financiación contingente[1] es que la educación es un derecho. Esto quiere decir —según los que sostienen que la educación es un derecho y no una combinación de privilegios, derechos y obligaciones— que el estudiante, una vez egresado, bajo ningún motivo debe dar parte de su sueldo a la entidad que se encarga de administrar estos préstamos o, en el caso de la educación pública, al Estado.

En otras palabras, lo que quieren los estudiantes en paro, así no lo digan o lo reconozcan es: “recaudar para mí, sí; contribuir para otros, no”. ¿Por qué éstos no pueden aportar a la sociedad para que otros tengan las mismas oportunidades que ellos?

Lo anterior no implica que el gobierno deje de financiar la educación, pues se necesita aumentar 77,4 billones de pesos el presupuesto en educación para alcanzar la cobertura y calidad de los países de la OCDE, según el informe del 2018 del Observatorio Fiscal. De hecho, este modelo para retribuir los privilegios es exitoso en Australia y está siendo replicado en Nueva Zelanda, Inglaterra, Corea del Sur (países de ingreso alto), en Hungría, Sudáfrica, Indonesia, Tailandia y Malasia (países de ingreso medio), y en Etiopía, Namibia y Ruanda (países de ingreso bajo).[2] En Australia con una tarifa entre el 3% y el 6% ha permitido aumentar los ingresos anuales del gobierno en 1.3 billones AUD (dólares australianos).[3] ¿No sería mejor opción —en vez de derogarlo— ampliar este modelo a las universidades públicas?

 

Ser Pilo Paga (SPP)

El programa Ser Pilo Paga (SPP)[4] es un crédito condonable a la demanda. Es decir, a los estudiantes. El problema que SPP está tratando de resolver es que hay poca oferta de alta calidad para los estudiantes de clase baja y media. Por tanto, SPP está focalizado en una población que de otro modo no habría podido acceder a una Institución de Educación Superior (IES) de alta calidad.[5] Los resultados a corto plazo sustentan lo anterior y agregan el impacto del programa sobre la deserción:

1. SPP aumentó en 46.1 puntos porcentuales la probabilidad de que jóvenes elegibles lograran acceder a IES de alta calidad.

2. El aumento en acceso a IES acreditadas se compone en su gran mayoría (67%) de estudiantes que no hubieran accedido sin SPP a la educación superior y por jóvenes (33%) que accedían a IES de baja calidad.

3. Jóvenes beneficiarios de SPP tienen una tasa de deserción 33.8% menor que sus compañeros de IES acreditadas.[6]

Financiar la demanda en la educación primaria y secundaria aumenta el número de escuelas públicas y privadas, incrementa la incidencia en zonas rurales y deprimidas, mejora la eficiencia de las escuelas públicas, ahorra costos administrativos, y mejora el rendimiento escolar. Esto lo han visto países como Holanda, Suecia, Dinamarca, Nueva Zelanda, Australia y, más cercanamente, Chile.[7] Las razones son las siguientes:

1) Las pérdidas y ganancias (también llamados incentivos) dependen de qué colegios elijan los padres para sus hijos. Es decir, de la elección de los padres según la calidad educativa que ofrecen los colegios y universidades. Se parte de la premisa (y se comprueba) que no hay nadie más interesado en la calidad educativa que recibe un joven que sus padres; no el Estado. Por lo tanto, éstos incentivos impulsan la calidad y mejoran el cubrimiento de la demanda.

2) El uso de los datos situacionales y temporales (también llamada información). Esto quiere decir que debemos pensar en un modelo que se adapte a las necesidades educativas de los jóvenes. Una manera de explicarlo es que la relación no sea entre gobierno, docentes y alumnos sino entre docentes y alumnos directamente. Esto mejora el uso de información y estimula los incentivos.

Esto se debe a que al gobierno —o a cualquier persona— no puede hacerse con todos los datos situacionales y temporales (diferentes retos, capacidades, necesidades, derechos, privilegios, preferencias, escogencias y gustos) para ofrecer educación de calidad a todos los diferentes jóvenes. Así pues, es mejor un modelo mixto (público-privado) que nos provea mejor información e incentivos y que responda mejor a las necesidades particulares de cada joven. 

 

Correcciones a SPP

No obstante, al programa hay que hacerle dos correcciones. La primera, que haya un monto fijo por estudiante (que puede ser presupuesto de educación/número de estudiantes), para que 1) no haya sobrecostos, y 2) si hay una universidad que se desfinancia ocurra, no porque recibe menos recursos que otras, sino porque no es elegida —esto es, porque su calidad no permite que sea elegida. La segunda, para aumentar el compromiso de las universidades con los beneficiarios de Ser Pilo Paga, que el pago en caso de deserción recaiga sobre la universidad, para que ésta se vea en la necesidad de crear programas de seguimiento y acompañamiento que consigan el objetivo de que todos los beneficiarios del programa se gradúen.

Duque anunció que el programa Generación E reemplazará Ser Pilo Paga. Esperemos que tenga estas ideas en cuenta.

 

 

 


[1] Estipulado en la ley 1911. Consiste en que las cuotas de los créditos otorgados por el ICETEX sean proporcionales al salario del deudor (tarifa marginal del 12% al 19%). Y, para facilitar el acceso a estos créditos, se permite que los préstamos no requieran codeudor, que el costo del crédito no supere la inflación más el 3% de intereses, y que el pago se congele si el deudor no consigue empleo. Cámara de Representantes (2018). Aprobado en último debate proyecto de ley de financiación contingente al ingreso para créditos del Icetex. [online] Camara.gov.co. Available at: http://www.camara.gov.co/aprobado-en-ultimo-debate-proyecto-de-ley-de-fi... [Accessed 12 Oct. 2018].

 

[2] Navas, P. (2017). Un esquema para la financiación de la educación superior. [online] Unperiodico.unal.edu.co. Available at: http://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/un-esquema-para-la-financiac... [Accessed 12 Oct. 2018].

[3] Chapman, B. (2006). Government Managing Risk: Income Contingent Loans for Social and Economic Progress, Routledge, London.

[4] Consiste en que el estudiante que obtenga un puntaje superior a 310 (SPP1), 318 (SPP2) y 342 (SPP3) en la prueba Saber 11 y tenga Sisbén de menos de 57,21 puntos si vive en las 14 principales ciudades del país, 56,32 si está en los demás centros urbanos, o menos de 40,75 puntos si es habitante de zonas rurales pueda acceder a la Institución de Educación Superior acreditada de alta calidad que elija y, en la cual, sea admitido. Semana (2015). Los detalles del programa Ser Pilo Paga. [online] Qué es Ser Pilo Paga. Available at: https://www.semana.com/educacion/articulo/que-es-ser-pilo-paga/451289-3 [Accessed 12 Oct. 2018].

[5] Arbeláez, N. (2018). ‘Ser Pilo Paga junta personas que no se habrían encontrado y eso lo vamos a perder'. [online] La Silla Vacía. Available at: https://lasillavacia.com/silla-academica/universidad-de-los-andes-facult... [Accessed 12 Oct. 2018].

[6] Álvarez, M., Maldonado, C., Rodríguez, C. and Sánchez, F. (2017). Impactos de corto plazo del Programa Ser Pilo Paga. Notas de Política Universidad de los Andes, 1.

[7] Bote, V. (2007). El cheque escolar para elegir en libertad la educación de nuestros hijos: La experiencia sueca. Cuadernos de Pensamiento Político, 173-183.

 

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