Privamos a los estudiantes de los laboratorios

La dirección de dotaciones de la Secretaría de Educación Distrital anunció el pasado 25 de octubre que no comprarán mas sustancias para laboratorio, esto es contrario a mucho de lo que sabemos sobre cómo aprender ciencias y lograr pensamiento crítico.

Este espacio es posible gracias a

Patrocinio

El pasado 25 de octubre, la dirección de dotaciones envió un memorando referido a la adquisición de sustancias químicas para laboratorios. En él se pueden enmarcar tres ideas generales:

  1. La desición se justifica en el Plan Integral de Gestión Ambiental de la Secretaría de Educación Distrital. 

  2. La decisión implica la no adquisición por parte de la Secretaría de Educación del Distrito de sustancias químicas para el desarrollo de prácticas experimentales en el área de ciencias naturales y la solicitud explícita de que éstas sustancias no sean compradas con otros recursos. 

  3. Se argumenta que se da un reemplazo por medio de la adquisición de pantallas industriales para la realización virtual de las prácticas de laboratorio. 

Al respecto es importante decir que la sociedad moderna está inmersa en la tecnología y el conocimiento científico, resultando difícil pensar en una actividad, un objeto o una herramienta que no los involucre de una u otra forma. Sin desarrollo científico y tecnológico un país no logra insertarse con éxito en la modernidad, siendo esta un área prioritaria de las políticas públicas de educación en el país (MEN, 2016). Una educación de baja calidad en ciencias naturales pone en peligro el pensamiento crítico y la habilidad cognitiva para enfrentar adecuadamente los desafíos del presente. 

Por lo tanto hay que hacer énfasis en que las ciencias naturales son de carácter experimental, por lo cual la enseñanza de estas debe incluir actividades prácticas que permitan el desarrollo de habilidades y competencias propias del trabajo científico. De acuerdo con la definición de los especialistas convocados por la OCDE, la competencia científica incluye los conocimientos científicos y el uso que de esos conocimientos haga un individuo para identificar preguntas, adquirir nuevos conocimientos, explicar los fenómenos científicos y sacar conclusiones basadas en evidencias, sobre asuntos relacionados con la ciencia [1]. 

Ahora bien, nuestra política nacional es coherente con lo que se sabe de la educación en ciencias naturales al contemplar competencias relativas con aproximarse al conocimiento como un científico natural, para esto se debe desarrollar la observación, la formulación de preguntas, el planteamiento de predicciones y de hipótesis, la planificación, la interpretación y el análisis de los datos, la identificación de patrones y la comunicación (Ash, 2009). Con base en lo anterior, es importante resaltar que las evidencias reales que un estudiante puede observar al enfrentarse a situaciones problema en un laboratorio son fundamentales en su proceso de formación.

La secretaría argumenta que está adelantando la compra de pantallas industriales que permiten hacer prácticas virtuales. Es muy diferente una situación práctica real a situaciones virtuales que solo recrean más no permiten la manipulación de instrumentos y reactivos, es decir no permiten ver la realidad a la cual se enfrentan estudiantes de educación obligatoria de otros países, las pantallas lo que permiten hacer son modelaciones y hay investigación suficiente para entender que los colegios si requieren poder hacer modelaciones pero estas no reemplazan las prácticas experimentales (Kelly y Jones, 2007 y 2008).

Según el informe de la última aplicación de las pruebas PISA en el año 2015 de los 72 países evaluados Colombia ocupó el puesto 57 y su desempeño en competencias científicas se encuentra por debajo del promedio. Teniendo en cuenta esto es importante ver como es el comportamiento frente a la enseñanza de las ciencias de países como Singapur, Canadá, Inglaterra, Estados Unidos que en competencias científicas se encuentran por encima del promedio y en Suramérica: Chile y Uruguay que han mejorado sus resultados, en estos países en las reformas educativas de la última década incluyen dentro del currículo de ciencias para la educación obligatoria actividades prácticas de laboratorio [2]–[10]. Las actividades prácticas permiten: i) aplicar el conocimiento de la ciencia a determinadas situaciones, ii) describir e interpretar los fenómenos científicamente y predecir cambios, iii) identificar descripciones, explicaciones y predicciones apropiadas e iv) interpretar evidencias, sacar conclusiones y comunicarlas, así como, identificar hipótesis y realizar los razonamientos que subyacen a las conclusiones; de esta manera se reconoce las implicaciones sociales de los desarrollos científicos y tecnológicos  [1].

Con base en lo anterior plantear no utilizar los laboratorios en las instituciones de la SED porque se proponga el uso de un software, es como querer aprender a conducir vehículos solo empleando una consola virtual; puede ser el complemento pero no la forma. Claramente las actividades de laboratorio (igual que conducir un vehículo) tienen riesgo el cual se debe prevenir aplicando normas claras y estrictas, para evitar riesgos y afectaciones mayores; sin embargo, no se deben dejar de usar de lo contrario la formación de los futuros jóvenes de nuestro país será cada vez de menor calidad comparada con el resto del mundo.

Otro de los argumentos que esboza la Secretaría es el Plan Integral de Gestión Ambiental, no se entiende entonces que el proceso de formación es integral y que las sustancias químicas usadas en el laboratorio cuentan con especificaciones técnicas suficientes lo que permite desde la planeación de la práctica, su correcta manipulación y establecer un plan por institución para hacer un correcto desecho de sustancias. 

Finalmente, buscando prevenir riesgos que afectan la vida y la seguridad de los estudiantes, la secretaría está negando el derecho a la educación de calidad,  por lo que cuestionamos es qué en vez de restringir el desarrollo de las prácticas de laboratorio que permiten el desarrollo de habilidades científicas, la Secretaría de Educación Distrital puede decidirse a dotar a los colegios con materiales para su protección –máscaras, tapabocas, guantes- así como de campanas de extracción y duchas de emergencia y a su vez invitar a la comunidad académica de forma particular a los docentes de ciencias a remplazar algunas sustancias que en su estado más puro y ser mal manipulado pueden poner en riesgo la integridad de algún miembro de la comunidad.

Coda 1: La educación en Ciencias de calidad puede ser un antídoto poderoso contra las posiciones dogmáticas que tanto daño nos hacen

Coda 2: Ojalá desde diferentes iniciativas, podamos discutir sobre esta medida que de mantenerse, puede traer graves implicaciones para los niños y su educación.

[1]    “El programa PISA de la OCDE.” [Online]. Available: . [Accessed: 04-Nov-2018].

[2]    Department for Education England, Science programmes of study: key stage 3 National curriculum, in England, no. September. Department for Education England, 2013.

[3]    Department for Education England, Science programmes of study : key stage 4 National curriculum in England, no. December. Department for Education England, 2014.

[4]    Finnish National Board of Education, National Core Curriculum for Preparatory Education for General Upper Secondary Education 2014. 2014.

[5]    Finnish National Board of Education, National Core Curriculum for upper secondary schools 2015. 2016.

[6]    Ministry of Education Ontario,The Ontario Curriculum Grades 9-10 Science, vol. 9, no. 1. Ontario: Ministry of Education Ontario, 2008.

[7]    Ministry of Education Ontario,The Ontario Curriculum Grades 11 and 12 Science. Ontario: Ministry of Education Ontario, 2008.

[8]    Ministry of Education Ontario,The Ontario Curriculum Gades 1 - 8 Science and technology. Ontario: Ministry of Education Ontario, 2007.

[9]    National Research Council, A framework for K-12 Science Education: Practices, crosscuting Concepts, and Core ideas. Washington, 2012.

[10]  National Academies Press, Next generation science standards: For states, by states (Vol. 1: The standards). Washington, 2013.

 

      Periodista prueba

      Powered by