Colombia esquizofrénica

El discurso agresivo, auspiciado por las tendencias extremas, nos devuelve al pasado y tiene al país enfrentado

Por: JACOBO SOLANO C.*

El momento que vive Colombia es verdaderamente preocupante, el extremismo violento se tomó la campaña electoral, fiel muestra de que esta sociedad padece una esquizofrenia colectiva; 50 años de guerra, parecen haber dejado una un trastorno difícil de superar, los colombianos en vez de estar peleándose por ideologías que muchos ni conocen, deberían exigir mejores condiciones de vida. El discurso agresivo, auspiciado por las tendencias extremas, nos devuelve al pasado y tiene al país enfrentado; no se respeta a quien piense diferente, en cualquier reunión, en cualquier esquina, en los clubes, en los medios de comunicación, en cualquier vereda, en las redes sociales, la gente se está atacando por temas políticos de manera salvaje y eso no conduce a nada, solo ayuda a recrudecer la violencia que queríamos dejar atrás.

El ataque a la caravana de Gustavo Petro en Cúcuta, es más que preocupante, nos recuerda aquella ola de terror de los 80 y 90, cuando la mafia y grupos de autodefensa, asesinaron otros candidatos presidenciales. Pero el odio no es solo contra Petro, también es contra Uribe quien recibió embates en Popayán; un panorama desolador que tiene a este país envuelto en una espiral de violencia que nadie sabe cómo va a terminar, ambos sufren los efectos de sus agresivos discursos, mientras sigan existiendo carboneros como Gustavo Bolívar quien afirma que de llegar al Congreso, lo primero que hará es encarcelar a Álvaro Uribe y María Fernanda Cabal, quien insiste en que los asesinados por falsos positivos eran ladrones, no habrá reconciliación alguna y los idiotas útiles seguirán siendo adoctrinados para que vayan, tiren piedra, protesten y promuevan disturbios en la calle. Lo más triste, es que a muchos los asusta el fantasma de Venezuela, pero siguen votando por los mismos políticos que se han robado la esperanza, ya vienen los herederos de los buitres de siempre a quedarse con las curules en el Congreso, para luego chantajear al gobierno con el presupuesto, por eso es tan importante que esa franja de opinión de voto inteligente se mueva para derrotarlos.

Las campañas deberían basarse en propuestas, pero vivimos en Colombia, donde se hace política a través del miedo, la violencia y el dinero, es la democracia la que debe pronunciarse y desde el gobierno hay que garantizarle los derechos a todos los candidatos y protegerlos, sobre todo a Gustavo Petro quien hoy es el blanco de intolerantes, todo indica que piensan acudir a cualquier forma de lucha para frenarlo, como hicieron con Gaitán.  La palabra la tiene el presidente Juan Manuel Santos, ya está avisado y debe redoblar la seguridad, en especial de este candidato, porque la situación a medida que se acerque la primera vuelta, será peor.

      Periodista prueba

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