Lo que se juega el domingo en Bogotá y Cundinamarca

Lo que se juega el domingo en Bogotá y Cundinamarca

Los resultados de las elecciones de este domingo en Bogotá serán importantes porque en buena medida lo que ocurra en la ciudad impulsará, en algunos casos, lo que pase en el resto del país. Aquí unas pistas

1

La fortaleza de Petro en la ciudad que gobernó

En la consulta entre Gustavo Petro y Carlos Caicedo, el exalcalde de Bogotá no se juega tanto la posibilidad de seguir en la carrera presidencial (pues se da por descontado que ganará) sino su viabilidad para llegar fuerte a la primera vuelta, para lo que tiene que sacar al menos 1,5 millones de votos en todo el país. Y Bogotá debería impulsar esa votación, en buena medida, porque esta es la ciudad que él gobernó y donde ha cultivado una base de izquierda y de seguidores.

Es posible que un paquete de votos (que es difícil de calcular) llegue a él más por irse en contra de los candidatos de la consulta de la derecha que por verdadera simpatía. Pero más allá de eso, de la magnitud de votos que alcance en Bogotá dependerá que pueda seguir usando sin problema su obra en la “Bogotá Humana” para extenderla a la “Colombia Humana”.

Y eso se refuerza con la suerte de su “lista de la decencia”, integrada en buena medida por progresistas de su línea. De las que armaron para Cámara, la de Bogotá es la que más posibilidades tiene de lograr curul, precisamente por el arraigo de Petro en la ciudad. Para eso, tiene que obtener, mínimo, alrededor de 80 mil votos.

 
2

La opinión y estructura de Uribe (para Duque) frente a la opinión de Marta Lucía

En la consulta de la derecha Iván Duque no sólo tiene a su favor que es “el candidato de Álvaro Uribe”, una condición que le puede ayudar a obtener votos de opinión. Además, cuenta con la estructura que ha ido armando el Centro Democrático en la ciudad con 28 ediles y seis concejales, a lo que se suman cinco representantes a la Cámara y la lista para esa corporación, que pueden ayudar a mover votos por él.

La situación de Marta Lucía Ramírez es diferente. No cuenta con el respaldo oficial del Partido Conservador (que en Bogotá de todas formas es muy pequeño) y, de los tres concejales, sólo cuenta con Gloria Elsy Díaz, que es la menos votada con 11.600 votos. Sin embargo, tiene la capacidad de generar una opinión positiva que mueva a las bases conservadoras y a gente de derecha que no se identifica con el partido pero sí con ella por el hecho de ser mujer y de tener experiencia en el sector público. Ramírez, por ejemplo, sin el respaldo decidido de su partido, sacó en Bogotá 366 mil votos en la primera vuelta de 2014.

Por otra parte, el odio o miedo a Uribe, como contó La Silla, también puede llevar a muchos votantes a ella.

 
3

Cambio Radical puede crecer a costa del Centro Democrático y de La U

Cambio Radical es el partido que más tiene la posibilidad de crecer en la Cámara por Bogotá. Hace cuatro años cerró la lista para que la encabezara Rodrigo Lara, un candidato que en ese momento jalaba sobre todo opinión en un partido que depende de las maquinarias. Sacaron 100 mil votos.

Este año la lista es abierta y está muy reforzada. Lara ya no está porque salta al Senado, pero llegaron candidatos con maquinarias poderosas detrás.

El objetivo es acercarse a los 200 mil votos para alcanzar por lo menos tres representantes, algo necesario para que Germán Vargas Lleras tenga un soporte mayor en primera vuelta en la ciudad donde se hizo políticamente, pero donde las encuestas lo muestran caído.

Ese crecimiento necesariamente será a costa de otro partido. Puede ser La U, que viene de capa caída y es muy posible que pierda una de sus dos curules porque su mayor elector en la Cámara por Bogotá, Ricardo Correa (25 mil), no aspira a la reelección. De hecho, como contó La Silla Cachaca, su papá, Severo Correa, jefe de esa casa política y dueño de los votos, hizo un acuerdo con el candidato de Cambio Óscar Ramírez para ponerle votos.

Pero en la disputa por la derecha Cambio Radical también puede arañarle votos importantes al Centro Democrático. La Misión Carismática Internacional (MCI), iglesia que hizo un acuerdo con Cambio después de que sus líderes se pelearon con Álvaro Uribe, tiene como candidata a Ángela Sánchez, que es cabeza de lista y se da como segura ganadora de una curul. Son votos que pierde el uribismo después de que en 2014 la candidata de la MCI estuvo en su lista a la Cámara en Bogotá.

Una ficha importante de la movida de Cambio será Germán Varón, que espera pasar de 16 mil a 25 mil votos en Bogotá después de que en 2014 se concentró en obtener votos en Quindío.

 
4

La salvación del Polo y de los verdes (y el moméntum de Fajardo) pasa por Bogotá

En un Congreso que pinta que quedará inclinado a la derecha, el Polo Democrático y la Alianza Verde se juegan su supervivencia y eso pasa por Bogotá, su principal fortín electoral y el de sus principales electores.

En 2014, el Polo y Jorge Enrique Robledo concentraron en la ciudad 1 de cada 3 votos. La ventaja para ese partido es que él aspirará a la reelección y que mantenga esa fuerza en la ciudad no sólo le garantizará su curul, sino que ayudará a jalonar la lista al Senado para que alcance el umbral, que rodeará los 390 mil votos.

La desventaja es que la lista de Petro (que tiene un potencial sobre todo en Bogotá) les quite votos (en parte por estar apoyando a Fajardo, que no es de izquierda) y eso ponga a tambalear al Polo.

En la Alianza Verde, a diferencia del Polo, no contarán con sus dos grandes electores de 2014, Claudia López y Antonio Navarro, que obtuvieron en Bogotá la mitad de sus votos. La ventaja es que el partido puso a encabezar al exalcalde Antanas Mockus, que es una figura nacional pero que tiene su mayor potencial en la ciudad y puede jalonar la lista para que pase el umbral; estos junto a una figura como Angélica Lozano, que ha hecho carrera en la capital y puede recibir el respaldo de muchos electores que apoyaron a Claudia hace cuatro años.

El resultado de ambos partidos es importante para el futuro de su candidato presidencial, Sergio Fajardo, pues en caso de que alguno pierda el umbral, o de que pierdan curules, él perderá la oportunidad de tener un moméntum el domingo respaldado en su bancada parlamentaria. Sin embargo, hay que tener en cuenta que él no depende de las estructuras de partido sino del voto de opinión.

 
5

El factor Peñalosa

Está por verse qué tanto juega la alta desfavorabilidad del alcalde Enrique Peñalosa a favor o en contra de algunos partidos o candidatos.

Cambio Radical, bajo esa lógica, tendería a perjudicarse porque fue el partido que avaló al Alcalde y lo ha respaldado en prácticamente todos sus proyectos en el Concejo. Sin embargo, los candidatos a la Cámara que tienen influencia en la ciudad no han hecho una campaña montados en la gestión de Peñalosa, precisamente porque no les conviene.

En el caso de los verdes ese factor podrá evidenciarse en cómo quede integrada la bancada en Cámara, que actualmente es tirada a la izquierda y muy crítica del Alcalde con Ángela Robledo, Angélica Lozano e Inti Asprilla. Si esa tendencia se mantiene permanecerá también la fractura de esa bancada con la del Concejo, que en su mayoría es peñalosista (excepto por María Fernanda Rojas). Si hay un viraje, no sólo habrá un engranaje entre bancadas de Concejo y Cámara, sino que Peñalosa se quitará el peso de que al menos desde los verdes lo sigan llamando a debates de control político al Congreso a tirarle duro.

Por último, está el futuro de los candidatos que se lanzaron después de participar activamente en la campaña para revocar a Peñalosa, que son los del Polo (Sergio Fernández y Diego Pinto entre los más vistosos), buena parte de los de la Lista de la decencia (como Leonardo Puentes y José Cuesta) y los de la Farc (el más reconocido de ellos es Andrés Camacho).

 
6

Sin opinión fuerte, en Cundinamarca la disputa es por cuál maquinaria abarca más

En la disputa por las siete curules de Cundinamarca en la Cámara, como contó La Silla Cachaca, hay pocos vientos de renovación por la poca fuerza de los candidatos de opinión frente a los que se mueven con maquinaria.

La novedad puede correr por cuenta del Partido de la U. En 2014 alcanzó las curules a la Cámara de Alfredo Molina y José Caicedo, y para este año Molina decidió saltar al Senado y dejarle el espacio a un primíparo, Alejandro Linares, con el que hace fórmula. En medio del declive de ese partido, que se siente a nivel nacional, se arriesga a perder una de esas dos curules ante la arremetida de Cambio Radical y del Centro Democrático.

Cambio puede coger fuerza en Cundinamarca porque es el partido del Gobernador (que hace cuatro años fue el más votado a la Cámara) y porque es dueño de una maquinaria muy fuerte, mientras que el Centro Democrático (que tiene dos candidatos repitentes, Rubén Darío Molano e Hilda Gutiérrez) se reforzó con la llegada del diputado conservador Hernán Garzón, que hace cuatro años sacó con los godos 27 mil votos, más que los dos anteriores juntos.

 
    Periodista prueba

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