El millón de votos que sacudió las fuerzas políticas en Bogotá

El millón de votos que sacudió las fuerzas políticas en Bogotá

En las elecciones de ayer en Bogotá hubo un aumento inesperado de la votación con respecto a 2014 que influyó sobre los resultados generales para Congreso. Aquí las cinco principales conclusiones de esa novedad:

 

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La disparada de la participación benefició a la centro-izquierda

La abstención disminuyó en la votación a Congreso en todo el país. Pero, por ejemplo, en el caso de la Cámara, mientras en Colombia disminuyó cinco puntos (pasó del 56 al 51 por ciento), en Bogotá bajó 15 (pasó del 64 al 49), lo que significó que votaran 962 mil personas más en la ciudad. Para Senado hubo un aumento similar de votantes en Bogotá.

Ese incremento puede explicarse por la participación que suscitaron las consultas de la derecha y la izquierda, y por el efecto de que Antanas Mockus estuviera en contienda (sacó aquí 327 mil de sus 500 mil votos para el Senado).

Esos nuevos votos terminaron beneficiando a la centro-izquierda.

En la Cámara, por un lado, los verdes aumentaron su votación 2,5 veces, al pasar de 164 mil votos en 2014 a 433 mil este año, y pasaron de 3 a 4 curules.

En ese partido es muy probable que hubiera jalado la figura de Mockus, más si se tiene en cuenta que 3 de esas curules las ganaron candidatos más de centro que de izquierda: Juanita Goebertus (fórmula de Angélica Lozano, 83 mil votos), Katherine Miranda (fórmula de Mockus, 63 mil) y Mauricio Toro (fórmula de Iván Marulanda, 19 mil). El cuarto es Inti Asprilla (99 mil votos), que es más de la línea del exalcalde Gustavo Petro.

Por otra parte, el aumento de votantes también benefició a la lista de “los decentes”, de Petro, que se inauguró con dos curules y 238 mil votos que se pueden tomar como nuevos en tanto no se los quitaron al Polo (su competencia inmediata), que también aumentó su votación a pesar de que terminó perdiendo una curul.

En Bogotá, además, la lista a Senado obtuvo casi la mitad de sus 534 mil votos, y Gustavo Bolívar obtuvo 60 mil de sus 116 mil votos.

 
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Las maquinarias funcionaron, pero fueron las grandes perdedoras

En Bogotá había dos listas a Cámara particularmente fuertes en maquinaria: la de Cambio Radical y la Liberal. Y aunque sus estructuras estuvieron suficientemente engrasadas, les fue mal porque no captaron votos nuevos.

Eso se debió a que funcionaron igual que en 2014, cuando las listas de esos partidos obtuvieron 100 mil y 190 mil votos, respectivamente, que les dieron para 1 y 3 curules. En los liberales llegaron a la Cámara candidatos con entre 17 mil y los 21 mil votos (la de Cambio fue cerrada).

Para este año Cambio le apostaba a llegar a tres e incluso cuatro curules duplicando esos 100 mil votos. Y aunque Cumplió ese objetivo, sólo se quedó con dos curules: Ángela Sánchez (la candidata de la Misión Carismática Internacional, con 30 mil votos) y José Daniel López (el candidato del Ministro de las TIC, David Luna, con 28.300 votos).

Por fuera se quedaron aspirantes impulsados por estructuras fuertes que en el panorama de 2014 hubieran peleado una curul, como Camilo Acosta (26.300 votos), Felipe Ríos (27.600), y Óscar Ramírez (18.300).

El caso de los liberales es más dramático porque perdieron votación y pasaron de 3 a 1 curul que se ganó Juan Carlos Losada, que combinó la maquinaria de su tía, la concejal María Victoria Vargas, con votos de opinión por ser animalista y activista por la paz. Eso último le pudo dar votos de opinión similares a los que impulsaron la lista verde.

En esa lista se quedaron por fuera aspirantes con maquinaria fuerte como Samir Abisambra (31 mil votos) y los exconcejales y cacaos electorales locales Germán García Zacipa (24.700) y Darío Fernando Cepeda (15.700).

A eso se suma que el Partido de la U, que estaba tambaleando desde un comienzo por la debilidad de su lista, naufragó. El único con posibilidades de alcanzar curul, el representante Efraín Torres, se quemó con 22.500 votos.

Para Senado las maquinarias fueron más efectivas para Germán Varón, que obtuvo 25 mil votos que apalancaron su reelección en el Senado por Cambio Radical, y para el liberal Horacio José Serpa (29 mil votos), que alcanzaron su curul.

Pero la liberal Olga Lucía Velásquez (que quería saltar de Cámara a Senado) y Ángel Custodio Cabrera, de La U, que buscaba la reelección, se quemaron.

 
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Tener respaldo de concejales no es garantía de triunfo

En Bogotá los concejales tienden a ser más importantes para la gente de a pie que los representantes a la Cámara, ya que éstos no suelen llegar al Congreso a defender una agenda local, sino más nacional, y son los concejales los que consiguen recursos para las localidades.

Por eso tienen fuerza en las elecciones al Congreso y pueden llegar poner representantes, como lo logró en 2014 Severo Correa con su hijo Carlos, o como lo hacía en su momento Hipólito Moreno.

Pero en esta ocasión su impacto se redujo: de los 30 candidatos a la Cámara que tenían respaldo de algún concejal, 19 se quemaron.

El caso más extremo es el de Cambio Radical, que tiene 9 de los 45 concejales y es la bancada más numerosa del cabildo, y sólo el concejal Yefer Vega logró impulsar a un nuevo congresista: José Daniel López.

En ese partido también estuvo el más paradigmático de los casos: Óscar Ramírez Vahos tenía respaldo de tres concejales de Cambio Radical y de dos de La U, y no alcanzó curul.

 
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La estructura de Vargas pinta débil frente a la de Duque

Aunque Cambio Radical pasó de 1 a 2 curules, como ya dijimos, no era lo que ese partido tenía planeado en Bogotá.

Por eso, la fuerza de la estructura de Germán Vargas en la ciudad, de cara a las presidenciales, pinta débil en la ciudad, pues al menos en las legislativas no mostró mucha fuerza, al menos en el caso de Cámara. En el Senado se destacó el buen comportamiento de Varón, que demostró tener una estructura sólida, y lo que por opinión y algo de estructura ganó Lara.

Vargas puede acercarse a lo que queda de La U, que tiene votos flotantes de maquinaria (como los que sumó vargas en varias regiones este domingo), aunque sus líderes también podrían apostarle al uribista Iván Duque, que fortaleció su estructura y logró buenos resultados.

Su partido, el Centro Democrático, logró mantener las cinco curules en Cámara con la ayuda de sus seis concejales y sus 28 ediles, se quedó con el representante más votado de la ciudad (su cabeza de lista, Edward Rodríguez, que llegó a los 104 mil votos) . El uribismo sumó 473 mil votos contra 218 mil de Cambio, y Duque, en su consulta, llegó a 617 mil.

 
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El voto cristiano ganó algo (a diferencia del resto del país)

Aunque la influencia del voto religioso quedó en entredicho con la quemada de las listas al Senado de Colombia Justa Libres (cristiano) y Somos (cristiano y católico), que no alcanzaron el umbral, en Bogotá Colombia Justa se quedó con una curul en cabeza del exrepresentante Carlos Acosta, que fundó el movimiento Libres junto al también cristiano y excandidato a la Alcaldía de Bogotá Ricardo Arias.

Su lista obtuvo 114 mil votos, por encima de la conservadora y la de La U.

Además, en Bogotá el Mira (que tiene un origen cristiano) alcanzó con 130 mil votos para su lista una curul para Irma Luz Herrera.

Si a eso se suman los 30 mil votos de la nueva representante Ángela Sánchez (de la MCI en Cambio Radical) y los de los quemados Rodolfo Jordán (Cambio Radical, 5 mil), Esteban Ramírez (Opción Ciudadana, 5.800) y Gustavo Páez (Conservador, 11 mil), suman un capital de unos 300 mil votos, nada despreciable entre los 2,7 millones de votantes a Cámara de ayer.

 
    Periodista prueba

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