Con el cambio en Fonade, Duque gana y Peñalosa queda en veremos

Con el cambio en Fonade, Duque gana y Peñalosa queda en veremos

El nombramiento de Jean Philippe Pening como nuevo Gerente de Fonade (una entidad clave para financiar proyectos en las regiones con plata de la Nación) le da un argumento al presidente Iván Duque para diferenciarse de Juan Manuel Santos al entregarle esa entidad a un técnico, y no a políticos, como ocurrió en el gobierno anterior para hacer fluir por ahí la mermelada.

A su vez, el Alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, pierde al cerebro de su programa de Alianzas Público Privadas (APP), cuando esa apuesta aún no ha tomado forma porque las megaobras que prometió financiar por esa vía no arrancan y la mayoría de las que van más adelante no son de vías, que eran su gran apuesta.

 

Lo que gana Duque

Pening es un economista de la Universidad Nacional, de ascendencia belga, criado en Cúcuta y que ha hecho su carrera pública en Bogotá, en el Departamento Nacional de Planeación (DNP).

Aunque comenzó en la Presidencia de Ernesto Samper (1994-1998) en el entonces Instituto de Fomento Industrial (ya liquidado), con Andrés Pastrana (1998-2002) se enganchó en el DNP y ahí continuó en el gobierno Uribe, donde también tuvo una palomita como embajador encargado en Suiza.

Al final de esa administración trabajó directamente en Palacio, y al comienzo del primer gobierno de Santos volvió al DNP como Director de Infraestructura. Allí coordinó la redacción de la Ley de APP, que le permitió luego a ese gobierno adelantar el programa de vías 4G.

Como independiente, también fue consultor del BID y del Gobierno Nacional en la estructuración de concesiones.

Por eso no es mal visto entre los uribistas, pues sus antecedentes no sólo están en el gobierno Santos, sino que son los de un tecnócrata de la Nación durante más de 20 años, ocho de los cuales, en todo caso, fueron con Uribe. Además, es amigo del representante uribista Edward Rodríguez, como éste mismo nos dijo.

Con Duque se conoció apenas el año pasado, durante el trámite en el Congreso de la reforma a la Ley de APP. “Luego, cuando ya estaba de candidato, me dijo que le ayudara en temas de infraestructura, y cuando lo eligieron me pidió que estuviera en el empalme”, agregó Pening.

Su nombramiento le permite a Duque reforzar su mensaje anticorrupción, ya que su perfil técnico contrasta con que en el gobierno Santos Fonade se convirtió en un símbolo de la mermelada porque el expresidente se la entregó a los “Ñoños” y terminó siendo foco de investigaciones penales que están en curso.

Duque, de hecho, ya había enviado ese mensaje cuando anunció que la persona para ese cargo sería Ricardo Rodríguez, que venía de ser Contralor Delegado de Minas y Energía y de haber trabajado con la nueva Directora del DNP, Gloria Alonso, mientras ella fue vicecontralora General.

Ese nombramiento, sin embargo, se cayó hace una semana porque, al parecer, Rodríguez estaba inhabilitado.

Fue ahí cuando surgió el nombre de Pening, que le dijo a La Silla Cachaca que lo contactaron precisamente la semana pasada.

Su tarea no sólo será la de estructurar proyectos de desarrollo para municipios pequeños, sino reestructurar la entidad, en la que los primeros visos de depuración los comenzó a hacer el gerente saliente, Álvaro Balcázar, nombrado por Santos a comienzos de este año después de los escándalos, y con quien Pening tiene una buena relación porque ambos trabajaron juntos en el DNP.

Pero si Duque gana con esta movida, el alcalde Enrique Peñalosa se queda sin alguien que lidere su ambiciosa apuesta por sacar adelante los megaproyectos que propuso por Alianzas Público Privados que, a pesar de tener a Pening a la cabeza, andaban quedados.

Lo que pierde Peñalosa

Pening Gaviria es la segunda cuota que se lleva Duque del equipo de Peñalosa, después de María Victoria Angulo, que de Secretaria de Educación pasó a ser Ministra de ese sector. Por eso, con él se aumentan los vasos comunicantes entre ambos gobiernos.

Desde el comienzo de esta Alcaldía, el rol que asumió Pening como asesor en la estructuración de APP fue clave porque de los 96,1 billones de pesos que cuesta el Plan de Desarrollo, se previó que 13 billones saldrían de proyectos financiados por ese mecanismo, especialmente para obras viales.

El Alcalde se lo llevó a trabajar con él porque era de las personas que más conocía ese esquema después de haber redactado la ley que lo rige.

Pero los planes han sido más difíciles de concretar, pues como se trata en su mayoría de proyectos en los que los privados ponen toda la plata de las obras para luego recuperarla como parte de la operación, no es fácil encontrar mecanismos que permitan hacer los cierres financieros, como ha ocurrido, por ejemplo, con la ampliación de la Autopista Norte en la parte de Bogotá.

Pening le dijo a La Silla Cachaca que se irá de la Alcaldía dejando cinco proyectos de APP en factibilidad y siete que están por pasar a esa etapa. Todos suman unos 4 billones de pesos.

Y de esos, sólo uno es de infraestructura vial: la ALÓ sur, que va desde Chusacá hasta la Calle 13.

Para Pening, sin embargo, el balance es positivo: “Sacar un proyecto por APP es muy complejo. Cuando yo estaba en la Nación, sacamos la Ley de APP en 2012 y apenas en 2014 se firmó el primer contrato. En la Alcaldía cumpliremos tres años, pero son contratos que se van a hacer”.

Pero para Peñalosa políticamente eso no es conveniente porque en las APP tenía puestas las esperanzas de sacar adelante megaobras que quedaron consignadas en su plan de desarrollo, como las conexiones de Bogotá con La Calera y Choachí; la Calle 13 desde los límites de la ciudad hasta la Carrera 30, o la Autopista Norte desde la Calle 170 hasta el límite de la ciudad, todas con la idea de descongestionar los estrechos accesos a Bogotá.

Al comenzar su gobierno, el objetivo era comenzar a hacer obras en mayo de este año, un plazo que ya se incumplió.

El papel de Pening, en medio de ese panorama, ha sido el de coordinador de las entidades que tienen a cargo las APP, como el IDU, Transmilenio, la Secretaría de Salud, el Departamento del Espacio Público y el Instituto de Recreación y Deporte, en las cuales no hay gente especializada en el tema.

Peñalosa incluso propuso en campaña crear la Agencia Distrital de Infraestructura, el equivalente de la ANI en el Distrito, pero de eso no volvió a hablarse a pesar de que desde un comienzo expertos plantearon la necesidad de crear un equipo especializado en un tema tan complejo.

Lo que quedan son equipos de trabajo en cada entidad, y en las próximas semanas se sabrá si, con la salida de Pening, el Alcalde designa a alguien que siga cumpliendo su labor para que los proyectos no se estanquen y su plan de desarrollo quede desfinanciado.

    Periodista prueba

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