Sarmiento pierde por todos los lados con decisión sobre Ruta del Sol

Sarmiento pierde por todos los lados con decisión sobre Ruta del Sol

El negocio de Luis Carlos Sarmiento Angulo con Odebrecht para hacer la autopista la Ruta del Sol II ha sido uno de los más costosos que ha hecho el hombre más rico del país en su historia empresarial.

Su matrimonio con la corrupta brasilera le ha representado altos costos de reputación, pérdidas de su acción en la bolsa, tener a su hijo, Luis Carlos Sarmiento Júnior, en la mira de la Fiscalía, a uno de sus ejecutivos más prestigiosos, José Elías Melo, en la cárcel.

Y ahora, la decisión que acaba de tomar el tribunal de arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá de reconocerle por el 52 por ciento de la obra que entregó el Consorcio, 211.000 millones de pesos y no los 1,9 billones a los que aspiraba lo deja con menos plata.

La decisión le deja en todo caso una buena noticia al sector financiero y es que el tribunal reconoció que en proceso de nulidad en casos de corrupción, como el de Odebrecht, los bancos se consideran terceros de buena fe.

Su mala hora  tampoco  le quita el que sea uno de los hombres más ricos del mundo (incluso ayer el Grupo anunció que tenía las provisiones suficientes para cubrir el hueco que representa menos del 1 por ciento de su patrimonio), pero sí le deja estas cuatro malas noticias.

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Recibe menos plata de la que esperaba

Formalmente, lo que exigía el consorcio era 2,7 billones de pesos, aunque según fuentes cercanas a la compañía la expectativa real era que el tribunal les reconociera 1,9 billones de pesos.

La mayor parte de esa plata, 1,4 billones, corresponde, según las cuentas del grupo, a deudas que tenía el consorcio con siete bancos, cuatro de ellas del conglomerado financiero de Sarmiento: AV Villas, el Banco Popular, el de Occidente y el de Bogotá, que representaban el 58 por ciento de esa deuda. Los otros tres son los colombianos Davivienda y Bancolombia y el brasilero Itaú.

Pero el tribunal no les dio la razón.

La pepa del asunto era saber cuánto había costado la obra y cuánto había pagado la ANI. Había cuatro cálculos para el primer punto: uno de 5,4 billones de pesos hecho por la interventoría de la ANI, otros dos de 6,9 y 6,8 billones de pesos, hecho por las consultoras FTI y BDO, respectivamente, ambas contratadas por el consorcio y Odebrecht; y otro por 6,4 billones contratado con otra consultora gringa, Duff & Phelps. 

Los cálculos de FTI y BDO no fueron aceptados por el tribunal porque estaban basados en la contabilidad del consorcio que no era confiable, precisamente por sus prácticas corruptas, ya demostradas. Como la de utilizar el consorcio para descontar los pagos de los sobornos pagados.

Y a pesar de que el peritaje de Duff & Phelps fue contratado por el tribunal, los resultados tampoco convencieron ni los árbitros ni a las partes. En el laudo los árbitros dicen que las cuentas incluían costos que no eran responsabilidad de la ANI, por ejemplo la construcción de unas obras adicionales a las que aparecían en el contrato que no habían entrado a la contabilidad del consorcio, porque había una pelea jurídica para que la Autoridad se las reconociera. 

Además criticó que utilizaran modelos estadísticos que no fueron contrastados con las obras que en efecto se hicieron.

Al final el tribunal se quedó con el cálculo de la interventoría, 5,44 billones, que sí contrastó la información en libros con las obras que se hicieron. Y como la ANI había pagado 5,23 billones de pesos, que venía de vigencias futuras, peajes y rendimientos financieras, de ahí sale la cifra de los 211.273 millones de pesos que le ordena a la ANI pagar.

La mayor parte de esa plata (187 mil millones aproximadamente) ya está en una fiducia (manejada también por una empresa de Sarmiento, Corficolombiana) y los 24 mil millones restantes, los tiene que poner la ANI.

Esto para el grupo Aval implica varias cosas: por un lado como nos lo explicó el analista de renta variable de Alianza Valores y Fiduciaria, Iván Felipe Agudelo, lo más probable es que golpee mañana la acción de Aval en la bolsa: “Es una cuestión de expectativa, estaban esperando recibir una plata y ya no la van a recibir, y eso lo castigan”.

Y en segundo lugar, que va a perder esa plata, un poco más de 800.000 millones de pesos, que frente a las utilidades que tuvo el grupo financiero el año pasado, es algo así como la tercera parte de lo que tuvo el grupo Aval en utilidades el año pasado (2,9 billones de pesos). 

Pero que al mismo tiempo hace parte del riesgo del negocio de los bancos que es prestar plata y que no le paguen.

 

 
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Probablemente le toque asumir la multa de otro tribunal

En diciembre del año pasado el Tribunal de Cundinamarca tomó una decisión frente a una acción popular que puso el Procurador General Fernando Carrillo. En ella le pedía que suspendiera el contrato de la concesión de Ruta del Sol II.

El tribunal falló a favor no solo ordenando la suspensión, sino también poniéndole una multa al consorcio por 800.000 millones de pesos. De paso declaró que los socios eran corresponsables de esta deuda, es decir, tanto Episol, como Odebrecht y CSS, tienen responsabilidad de pagar.

En ese fallo, dicha corte dijo que si de la liquidación del contrato que se fijara en el tribunal de arbitramento quedaba un excedente, después de pagadas las deudas, éste se destinaría a pagar la multa. Pero como esto no es así, seguramente Corficolombiana deberá pagar esta multa, pues de sus socios Odebrecht está quebrada y CSS Construcciones también tiene problemas financieros.

En una entrevista que dio a Semana la presidenta de Corficolombina y ex superministra de Santos, María Lorena Gutiérrez, dijo que si Odebrecht no paga les toca responder a ellos y que esta es una de las razones por las que van a demandar a la brasilera.

 

 

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No puede pedir las indemnizaciones que estaba buscando

Lo primero que hizo el tribunal fue declarar nulo el contrato. El tribunal no aceptó el argumento del consorcio y de Confircolombiana de que como el soborno se dio después de que se firmara el contrato no se podría decir que se ganaron la licitación por la coima.

Por el contrario, justamente por considerar que el contrato se lo ganaron gracias al soborno hecho al exviceministro condenado Gabriel García Morales, el tribunal dijo que era nulo.

La principal implicación de esto para las empresas del Grupo Aval, Odebrecht y CSS es que les negaron las solicitudes de indemnización que estaban reclamando y que superaban los 700.000 millones de pesos.

 
 
 
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Además costo reputacional sigue siendo alto

Aval y Corficolombiana siempre se han declarado víctimas de Odebrecht y aseguran que como la brasilera era la que tenía control de la concesión, ellos ni supieron ni participaron en el soborno.

Sin embargo, ya un juez en Bogotá condenó al expresidente de Corficolombiana, José Elías Melo, justamente por haber participado en hechos de corrupción, a pesar de que el exejecutivo se declaró inocente.

Además, todavía está pendiente por resolver el pliego de cargos que abrió la Superintendencia de Industria y Comercio contra varias empresas del grupo, como Episol y Corficolombiana, por prácticas de competencia desleal, asociadas al soborno.

Por eso, así el monto que le reconoció el tribunal ayer haya sido mínimo con respecto a las expectativas del grupo, para sectores de la opinión pública no debió reconocerse nada, porque los que recibirán estos recursos podrían tener responsabilidad en los sobornos por los que se cancela el contrato.

 
 
 
 
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Bonus: La derrota de la ministra

Aunque la Ministra de Transporte, Ángela María Orozco, salió a celebrar el fallo del tribunal, es una de las perdedoras de esta decisión.

Esto por el costo político que representa el hecho de que hace apenas una semana hubiera considerado pagarle a los bancos 1,2 billones de pesos que en cuentas de las entidades financieras le debían. 

El argumento de la Ministra era que con la negociación se ahorraba los 200.000 millones de pesos de los intereses que debía asumir. Pero en realidad si lo hubiera firmado, habría pagado casi 1 billón de pesos más de lo que debía y probablemente se habría metido en líos con las entidades de control.

“Habría sido un grave error”, nos dijo una persona cercana a la entidad. Quien nos confirmó que si no hubiera salido esta columna de María Jimena Duzán diciendo que se estaba cocinando este acuerdo, el pacto se hubiera hecho y el país, perdido 1 billón de pesos.

Por eso, en redes sociales a la Ministra le cobraron caro este error con trinos como estos:

 

Algunos hasta le pidieron la renuncia: 

 
 
    Periodista prueba

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