San Andrés, entre la reactivación del turismo y la alarma por la pandemia

San Andrés, entre la reactivación del turismo y la alarma por la pandemia

Por Ever Mejía 17 de Septiembre de 2020

El primero de septiembre, con las principales ciudades del país superando el pico de la pandemia del covid, el Gobierno dio por terminada la cuarentena nacional, habilitó la reapertura de aeropuertos y playas y con ello regresó la esperanza de reactivar la industria del turismo, uno de los sectores más golpeados por la crisis.

La paradoja para el archipiélago de San Andrés, cuyo motor económico es el turismo, es que ese mismo día el Ministerio de Salud informó que las islas pasaron de mediana a alta afectación por el virus. Es decir, que comenzaban a transitar por el llamado “peor momento”.

Aunque eso no frenó la llegada de más de 460 turistas que con medidas han ido desde entonces, el gobernador Everth Hawkins (ASI, Cambio Radical y Colombia Renaciente) apretó las medidas de confinamiento para los 57 mil habitantes que en estos seis meses han visto cerrar 193 empresas que afectaron el empleo de 4.520 personas, según datos de la Cámara de Comercio. 

 

Muchos de esos raizales padecen ahora el dilema entre salir a trabajar con el sector turístico reabierto para buscar su sustento y el temor al contagio con un sistema de salud que apenas cuenta con 12 camas en Unidad de Cuidado Intensivo UCI.

“Nuestra economía está muy afectada, llevamos más de seis meses sin trabajar y ya no tenemos ahorros. Esto es contradictorio, ya no sabemos si pensar en el trabajo para poder sobrevivir o en la salud y morirnos de hambre y con muchas deudas”, lo resume Dioseth Rhenals, dueña de una agencia de turismo llamada Distour.

Los golpes del covid

En la isla de San Andrés han tenido 668 casos de covid confirmado, de los cuales 316 están activos, según el Instituto Nacional de Salud (INS). Es decir, uno de cada 181 isleños tienen el virus.

Eso contrasta con los casos activos de otras ciudades como Cartagena y Barranquilla. En La Heróica uno de cada 729 cartageneros está contagiado y en La Arenosa por cada 1.504 personas hay un enfermo. 

Además, siete de las nueve muertes por covid registradas en la isla ocurrieron este mes de septiembre.

Uno de los problemas que tiene la isla es que los casos que reporta el Ministerio de Salud tienen un desfase de hasta 26 días con relación a la fecha de inicio de síntomas, cuando lo normal es que sea de 14 días. 

“Los desfases no están directamente relacionados con los síntomas. Son más razones administrativas: falta de oportunidad de entrega del resultado, falta de reporte de las IPS encargadas, ajuste de la información pertinente para el reporte”, le explicó a La Silla Jorge Acosta, coordinador de la maestría en Epidemiología Clínica de la Universidad del Norte. 

Este domingo 13 de septiembre, por ejemplo, la isla se alarmó con el reporte de 104 casos nuevos de covid (todos sintomáticos). Sin embargo, 38 de éstos, es decir más de un tercio, reportaron síntomas entre el 18 y 29 de agosto. 

Ese mismo día en Bogotá se reportaron 883 casos de covid sintomáticos, y 778 de esos empezaron a reportar síntomas entre el 30 de agosto y el 12 de septiembre. Es decir, solo el 11 por ciento tuvo un desfase superior a 14 días entre la fecha de aparición de síntomas y el reporte del Ministerio de Salud.

Aunque los expertos han explicado muchas veces que en una pandemia no es posible tener certeza absoluta del número de contagios y que siempre hay desfases en los reportes, que en San Andrés este último sea de tantos días hace que no se pueda tener una foto tan clara de la crisis.

En promedio, el día que se registraron más contagiados (21) fue el pasado 26 de agosto y desde entonces han empezado a descender. Sin embargo, por el desfase entre el reporte del MinSalud y la fecha de síntomas aún no sabe qué tan cierta es la disminución de casos en la isla.

Esto pese a que, según la Secretaría de Salud de San Andrés, la isla actualmente cuenta con 14 rastreadores y ocho tomadores de muestras, unos números buenos de acuerdo a su número de habitantes. Según cálculos de la Universidad Johns Hopkins, se requiere un rastreador por cada 5.500 habitantes y la isla tiene uno por cada 4.102 personas.

Otro tema complicado en San Andrés es que el sistema de salud aún no se termina de alistar. Para el peor momento, según las autoridades locales, debían de tener 34 camas en UCI y hoy cuentan sólo con 12. Hace un mes llegaron 20 UCI a la isla, pero aún no están habilitadas por falta de algunos elementos como flujómetros, bombas de infusión y reguladores de vacío.

Por este panorama, el primero de septiembre, y a la par de la reapertura nacional, el Gobernador Hawkins decretó para los residentes toque de queda diario de lunes a viernes en horas de la noche y madrugada y completo los fines de semana y ley seca. Eso hasta el próximo primero de octubre.

El uso de las playas quedó reservado exclusivamente para turistas y los isleños sólo las podrán usar a partir del sábado y bajo la medida de pico y cédula, que es de dos dígitos diarios. 

La Silla Vacía le preguntó al Gobernador que si aumentaban los casos contemplaba el cierre del turismo, y nos respondió que “estamos evaluando con el Ministerio”. 

Respecto a un eventual cierre del aeropuerto, el gerente del covid en San Andrés, Richard Palacio, dijo que “siempre estará esa posibilidad en el momento en el que la situación llegue a un punto crítico o se desborde”.

Con este panorama de contagios y restricciones, el turismo tiene el desafío de reabrir. 

La apertura del turismo

Como se sabe, San Andrés es uno de los principales atractivos turísticos del país. De acuerdo con Migración Colombia, en 2019 al archipiélago llegó el 3,5 por ciento de los turistas internacionales que visitó Colombia.

El 80 por ciento de la economía de la isla se mueve gracias a esa industria que llevaba parada seis meses.

Por eso, para los isleños la preocupación de volver a cerrar es tan grande como la de los posibles daños del virus. 

Varios de los dueños de las 193 empresas afectadas o de los 4.520 nuevos desempleados por la pandemia, reportados por la Cámara de Comercio de San Andrés al día de hoy, tienen la esperanza de reactivarse las próximas semanas. 

Según el último reporte de la Gobernación, a la isla han llegado 467 turistas desde el primero de septiembre que se reabrió el aeropuerto.

Lo han hecho bajo medidas como el registro en la aplicación del Gobierno CoronApp y la presentación de una prueba negativa de antígenos hecha máximo 48 horas antes de su vuelo de llegada.

La reapertura ha sido paulatina. El secretario de Turismo, Sebastián Ospina, nos dijo que hasta ahora solo dos agencias están habilitadas para realizar tours con los turistas: Portofino y la cooperativa Latin Brothers. Y hay aproximadamente 10 alojamientos abiertos, de un total de 1.390 en toda la isla. 

Hoy el plan para la mayoría de los turistas es ir a las playas, trasladarse en lanchas al islote Parque Regional Johnny Cay, realizar un recorrido en la isla y comer en algunos de los restaurantes habilitados.  

Julio García, dueño de Portofino, una de las agencias habilitadas para operar, nos dijo que estos primeros días no han sido muy rentables. En un día, su empresa está prestando servicios turísticos a entre 20 y 40 personas; antes de la pandemia eran alrededor de 900. 

Además, aún la mayoría de atractivos turísticos están cerrados, y básicamente lo que se hace es el transporte a Johnny Cay y en los últimos días empezó a ofrecer buceo. 

De 200 empleados que tenía antes de la pandemia este empresario tuvo que suspender contratos a 140. Ahora espera que sus trabajadores retornen en la medida en que se habiliten más actividades y lleguen más turistas. 

Pero para ello habrá que esperar la evolución del covid.

Olber Sánchez, dueño de la agencia Tropical Way, nos dijo que tiene miedo de hacer una inversión en protocolos y que luego cierren el aeropuerto: “Yo no quiero hacer algo por salir del paso, sino algo con todas las medidas de seguridad porque primero está la salud. Tengo pensado invertir seis millones para reorganizar las zonas de trabajo e invertir en tecnología”.

Durante la cuarentena, Sánchez se rebuscó como pescador y se queja de que no hubo ayudas del Gobierno Nacional ni de la Gobernación. “Fui a pedir un préstamo en el banco y me lo negaron porque la razón social de mi empresa es el turismo y es de alto riesgo”, afirmó. 

También están los optimistas que consideran que poco a poco el contagio va a bajar y que hay que aprender a vivir con esto. 

Mildred Luján, gerente de mercadeo de Bersantai Hostel & Eventos, nos dijo que esperan abrir en octubre y que ya tienen reservas para noviembre, diciembre y enero. 

Por ahora, la vecina Providencia, donde hay 39 casos activos (solo ayer se reportaron 37) y ninguna UCI, aún está desconectada de San Andrés para evitar un crecimiento del virus. No hay vuelos ni barcos hacia allá y el turismo está totalmente cerrado. 

Las próximas semanas serán clave para saber qué pesó más en el archipiélago entre el miedo a la pandemia y la esperanza de la reactivación.

    Periodista prueba

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