Procuraduría mantuvo petición de suspender licitación del dominio .Co

Procuraduría mantuvo petición de suspender licitación del dominio .Co

Hoy la nueva ministra de las TIC, Karen Abudinen, firmó el contrato de la polémica licitación para administrar el dominio.co, es decir, para que una empresa venda las páginas web que terminen con esa sigla, un negocio que en los últimos 10 años le dejó a Colombia 40 mil millones de pesos y que estaba en el ojo del huracán, debido a que la Procuraduría había pedido suspender el proceso por una presunta inconsistencia.

Tras la firma, Abudinen dijo que había tomado la decisión luego de hacer unas mesas técnicas en las que participó la Procuraduría, dejando entrever, aunque sin decirlo explícitamente, que el Ministerio Público había dado luz verde.

 

La Silla Vacía confirmó, sin embargo, que la Procuraduría nunca retiró su solicitud de suspensión de la licitación, sino que seguirá adelante con una investigación disciplinaria que inició contra la secretaria general del MinTic, Luisa Fernanda Trujillo, que fue la que lideró el proceso.

Pero el factor Procuraduría no es la única polémica sobre este multimillonario contrato que también se enfrenta a amenazas de demanda de la empresa que perdió y a críticas de políticos y analistas que consideran que el proceso fue irregular y que la empresa ganadora no le va a generar tanta plata al Gobierno.

Con su movida, la Ministra Abudinen, quien llegó hace apenas un mes al cargo, le ahorró al presidente Iván Duque el choque que se hubiera generado con un trámite que se estructuró con la ministra saliente Sylvia Constain -consentida de Duque-, pero no se libra de posibles consecuencias disciplinarias o penales (en caso de que los perdedores efectivamente demanden). 

La movida de Abudinen

El atractivo de este dominio es que .co es una sigla que identifica tanto a las páginas de Colombia, como a sitios de corporaciones, compañías y comercios, entre otros. Por esa particularidad, en el mundo hay cerca de 2,2 millones de páginas que lo usan, que serán ahora clientes de .CO Internet S.A.S, la empresa ganadora. 

Esta compañía ya tenía el negocio, de hecho, y estaba obligada a darle al Estado apenas un 7 por ciento de las ventas.

Las primeras entrevistas que dio Abudinen recién posesionada en el cargo fueron justamente sobre la nueva licitación, que se adjudicó el pasado 3 de abril.

Sobre el proceso pesa el cuestionamiento de Dotco, el consorcio que perdió, que dice que el Ministerio tuvo un error en la fórmula de la hoja de cálculo de Excel que usó para definir el ganador de la licitación y que, de no ser por ese error, .CO Internet S.A.S., los ganadores, habría sido descalificada del concurso. 

Básicamente, los pliegos de la licitación ponían un límite inferior a la propuesta económica  ganadora, que se sacaba con una fórmula que tomaba en cuenta las dos propuestas que se calificaron para concursar.

Esto se hace para evitar que un proponente haga una propuesta artificialmente baja para arrasar con la competencia. En los cálculos del Ministerio, este límite era 19, es decir, las propuestas de menos de diecinueve no podrían aplicar; y según los de DotCo, el cálculo estaba mal hecho y el límite era 19,6.

.CO Internet S.A.S. pujó justo con 19 por ciento (lo que quiere decir que el Estado se quedaba con el 81 por ciento del negocio) y Dotco, con 36, lo que le daba la Nación una participación de 64 por ciento.

Según las cuentas del MinTic, con 19 la primera empresa ganaba, pero según los que perdieron ésta no podía pujar con menos de 19,6 y estaba descalificada.

La Procuraduría hizo sus propios cálculos y concluyó que en efecto podría haber un error de cálculo y por eso le pidió al Ministerio suspender la firma del contrato. Y ahí abrió la investigación a la secretaria General del Ministerio, Luisa Fernanda Trujillo.

Esa fue la bienvenida de Abudinen al Ministerio. Y por eso lo primero que hizo al llegar fue pedir informes a la Secretaria General, al Viceministro de Economía Digital y a dos consultores externos entre ellos el economista Julio Ernesto Villarreal (que Abudinen presentó como matemático, pero su experticia es en finanzas), para blindar la decisión. 

Además inicialmente se acogió a la recomendación de la Procuraduría y aplazó la firma del contrato, que originalmente se debía hacer el 7 de mayo, para el 18 de mayo.

Por petición de la Procuraduría, el Ministerio también creó una mesa técnica para evaluar el contrato, y para tener tiempo para reunirse aplazó nuevamente la firma para hoy.

“Yo no puedo tomar una decisión sin conocer detalladamente lo que el comité evaluador decidió (…) por eso he pedido un tiempo.”, dijo la Ministra recién posesionada a la W Radio.

Abudinen dijo que los conceptos y los diálogos con la Procuraduría le dieron la seguridad para firmar el contrato. “Luego de haber hecho esa mesa de trabajo, este Ministerio, y de ver las recomendaciones del comité evaluador, tomó la decisión de firmar el dominio .co.”, dijo hoy ante los medios de comunicación.

Aunque luego el Ministerio Público nos detalló que, pese a que sí estuvieron en esa mesa técnica porque les pidieron una información, la solicitud de suspensión no se levantó en ningún momento, aunque ésta no es de obligatorio cumplimiento.

Una fuente cercana al Ministerio nos dijo que la decisión de Abudinen de firmar el contrato se dio también porque los técnicos la convencieron genuinamente de que el proceso se puede defender jurídicamente; y porque si no lo firmaba podía enfrentar una demanda multimillonaria por parte del ganador.

Por otro lado, el consorcio que perdió hoy perdió en segunda instancia una tutela que puso juzgado 48 de Bogotá, por improcedente. Lo que le quita, al menos en el corto plazo herramientas legales para demandar. Aunque la empresa evalúa si puede insistir en demanda.

El vocero del consorcio Dotco, Gerardo Aristizábal, nos dijo que tiene que hablar todavía con sus socios pero no han descartado una nueva acción legal en contra del Ministerio: “Tendremos que esperar a que finalice el estado de emergencia, pues no existen recursos legales disponibles en este momento”, y añadió: “El Ministerio se equivoca y sabe que se equivoca. Pero por algún motivo que desconozco decide seguir adelante contra el sentido común y contra las recomendaciones de la Procuraduría”.

Con su decisión, Abudinen respalda el trabajo de Sylvia Constain, una de las ministras más elogiadas por el Presidente Duque, y evita darle más largas a la decisión. Pero además tiene un resultado para mostrar y es que de recibir el 7 por ciento del negocio, con el nuevo contrato, tendrá el 81 por ciento del negocio. 

Ahí entra otra arista del tema y es que, para muchos, eso no necesariamente significa que sea un buen negocio.

Sigue la polémica

Además de lo legal hay preocupaciones sobre la empresa que ganó el contrato. .CO Internet S.A.S. es la misma empresa que tuvo el manejo del dominio en los últimos diez años, y su principal socio - al momento de la licitación- era el fondo de inversiones Neustar, el mismo que tiene demandado al Estado por 350 millones de dólares porque en su concepto, el Ministerio de las TIC tenía que renovarles el contrato y no volver a sacar licitación.

La mayor preocupación es que, al día siguiente de ganarse la licitación, Neustar anunció la venta de su participación de .Co Internet S.A.S. a Go Daddy, una empresa multinacional que maneja el 40 por ciento del mercado mundial de dominios, y que ha logrado esta posición a través de una estrategia de bajos precios, como lo explicó en esta columna el periodista especializado en tecnología Álvaro Montes. 

“Aunque Colombia recibirá el 81 por ciento de los ingresos, el hecho de que sea GoDaddy la nueva firma que tiene en sus manos el contrato preocupa a los conocedores, porque GoDaddy es famosa por su estrategia de bajos precios. Vende los dominios a 5 dólares, mientras los dominios .co se han vendido históricamente a 30 dólares. Lo cual significa que el país podría recibir el 81 por ciento de muy poco”, dijo en su columna.

El consultor en temas tecnológicos y columnista del diario Portafolio, Nicola Stornelli, coincide con Montes, y le suma un componente adicional y es que considera que este es un riesgo además porque en la licitación no hay restricciones para cuántos dominios se puede vender el operador a sí mismo. 

Por estas dudas las críticas le van a seguir lloviendo. De hecho ya hoy el congresista verde Mauricio Toro dijo que esta licitación era el “Odebrecht de la tecnología”, y cuestionó, junto con su colega de partido, Iván Name, que se hubiera licitado a pesar de los cuestionamientos de la Procuraduría.

Hoy Abudinen dijo que le había pedido a la Procuraduría que hiciera vigilancia preventiva del contrato y prometió un comité del Ministerio dedicado a vigilar el cumplimiento del mismo

Consultamos a la Ministra Abudinen para esta nota y nos remitió con una asesora que nos dejó en visto en el chat de whatsapp.

    Periodista prueba

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