Los contratistas, en el centro de la negociación de Ecopetrol

Los contratistas, en el centro de la negociación de Ecopetrol

Mientras Ecopetrol y sus tres sindicatos principales negocian para llegar a un acuerdo sobre las condiciones laborales de los trabajadores afiliados a ellos, los dos lados se muestran los dientes por el futuro de los contratistas.

Aunque cada sindicato (USO, Sindispetrol y Adeco) presentó un pliego de peticiones distinto para negociar la convención colectiva que debe definir cosas como aumentos salariales, beneficios laborales y similares para los próximos años, las tres propuestas coinciden en pedir que el acuerdo cobije a las personas que están afiliadas a ellos y que no contrató Ecopetrol directamente, sino que trabajan para empresas contratistas de la petrolera.

Este no es el único asunto de la agenda pero sí es el más complejo, según coincidió una fuente de la empresa y los sindicatos, porque Ecopetrol se ha negado radicalmente a incluirlos en la convención e incluso en la mesa de discusión y para los sindicatos es clave que ocurra, porque la mayoría de sus afiliados trabajan para contratistas.

Si no se llega a un acuerdo el 22 de septiembre, debe iniciar un proceso de mediación que coordinará el Ministerio de Trabajo. Pero el futuro pinta más complicado.

Desde el 18 de agosto empezó el proceso de negociación sindical de Ecopetrol con 14 sindicatos. De estos 14 solo 3 se benefician de la convención colectiva; los otros 11 son sindicatos más pequeños que aspiran a ser incluidos a la convención o beneficios específicos de contratación laboral.

Los sindicatos que están negociando la convención son la USO, adscrita a la Central Unitaria de Trabajadores (relacionada con movimientos y partidos de izquierda) y Sindispetrol y Adeco, adscritas a la Confederación General de Trabajadores (más relacionada con partidos de centro y derecha).

Si bien son tres sindicatos negociando, al final se firma una sola convención colectiva, que tiene anexos donde se incluyen temas particulares acordados con uno u otro colectivo. Según el Código del Trabajo, si la negociación no se logran en 20 días, hay una prórroga de 20 días más,. Esos se cumplen el sábado 22 de septiembre.

Los puntos centrales de los tres pliegos coinciden en cuatro  líneas centrales.

En primer lugar están los beneficios a los trabajadores con temas salariales, de educación, salud y bonificaciones.

En segundo lugar, la ampliación de los beneficios a los líderes sindicales, por ejemplo aumentando los días de permiso sindical, auxilios de seguridad y, en el caso de la USO, la construcción de una nueva sede.

La tercera línea clave está relacionada con lo que los sindicatos han llamado la “defensa de Ecopetrol”, una petición para que no se vendan nuevas acciones de la empresa (está autorizada por el Congreso la venta de acciones del Estado que suman el 11,5 por ciento de la empresa) algo que el Ministerio de Hacienda había dicho que tenía sobre la mesa pero luego descartó, por ahora, según dijo un confidencial de Dinero

El cuarto tema es lo relacionado con los contratistas.

De acuerdo con los cálculos iniciales enviados por Ecopetrol a varios medios de comunicación, la implementación del pliego de la USO costaría mínimo 2 billones de pesos.

La empresa también hizo públicos algunas peticiones insólitas como la solicitud de un bono de 4 millones de pesos a cada uno de los trabajadores sindicalizados, que implica un desembolso de 14.628 millones de pesos a los 3.657 trabajadores en el sindicato, y la ampliación de los días de permisos sindicales de 60.000 a 90.000 al año, distribuidos entre 500 dirigentes (es decir, pasar de 30 a 45 días de licencia remunerada para actividades sindicales). Sin embargo, esta semana el sindicato decidió reducir su pliego de peticiones a 67 puntos claves, de más de 300 como una muestra de buena voluntad de negociación.

“No iremos a tribunal de arbitramento, si no hay negociación vamos a consulta (paso previo a ir a huelga) aunque es lo último que queremos, preferiríamos que se resuelva en la negociación”, dijo Cesar Eduardo Loza Arenas, presidente de la USO. Otros dos directivos de ese sindicato, que tiene una tercera parte de los empleados, confirmaron que existe esa directriz.

La puja por los contratistas
    

Después de la huelga de trabajadores de Ecopetrol de 2004, la USO cambió sus estatutos para permitir que los trabajadores de empresas contratistas para proyectos petroleros se afiliaran. Eso incluso si no hacían labores específicas de la industria petrolera, como vigilantes, conductores o cocineros.

Como consecuencia de eso el sindicato pudo aumentar considerablemente su base de afiliados y hoy son contratistas, como se les suele llamar, 12 mil de los cerca de 14.700 afiliados que tienen. Solo 3.700 son trabajadores de Ecopetrol.

Adeco y Sindispetrol también tienen mayoría de contratistas entre sus afiliados.

Por esto, para su dirigencia es fundamental lograr victorias para los contratistas, y más en la USO, que tendrá elecciones internas en noviembre.

Los negociadores de los tres sindicatos argumentan que el tema es neurálgico porque la mayoría de puestos de trabajo generados por Ecopetrol se contratan mediante otras empresas: frente a una planta de 9.300 personas, en el primer trimestre de este año hubo 23.700 empleados de contratistas trabajando para la petrolera.

“Hemos superado en número a los empleados directos y hemos ganado peso en el sindicato. Somos parte importante para el crecimiento de la empresa; por eso merecemos mejores condiciones”, nos dijo Sibares Lamprea, vigilante y dirigente de la USO en Barrancabermeja.

Además de eso, los contratistas han demostrado capacidad de movilización, como la manifestación de la semana pasada en el campo la Cira Infantas, en Barrancabermeja, uno de los cuatro más grandes del país en el que detuvieron la producción en 19 taladros y  bloquearon vías de acceso al campo, como lo reportó la empresa

La misma USO mostró en un trino que eso era mecanismo de presión.

 

Y no es solo así para la USO.

“La estrategia es movilizar a los contratistas, tenemos menos que perder”, nos dijo Berquiz Borja, negociador, miembro de la junta y uno de los fundadores de Sindispetrol.

Se refiere a que los beneficios de los trabajadores directos de Ecopetrol son mayores que los de los contratistas en salud, educación, apoyos a vivienda, transporte y viáticos. Con los contratistas tiene una serie de acuerdos y manuales que fijan, dentro de la contratación con las empresas, las condiciones en las que deben emplear personas.

El lío es que para Ecopetrol no es negociable incluir a los contratistas en la convención.

 

Negociación de contratistas sí, pero no así: Ecopetrol

Un alto ejecutivo de Ecopetrol nos dijo extraoficialmente y sin revelar su identidad para no interferir con la negociación, que desde el principio de la negociación la empresa dijo que estaba dispuesta a escuchar todas las propuestas, pero que los temas de los contratistas no se incluirán en la convención.

También dijo que eso no es negociable.

Sin embargo, nos dijo que podrían llegarse a algunos acuerdos que queden escritos por fuera de la convención, como se ha hecho en ocasiones anteriores en las que lograron acuerdos para mejorar aumentos salariales y prestaciones.

“El tema de los contratistas es clave para la empresa. Son nuestros aliados. Lo que pasa es que eso no hace parte de la convención. Eso no lo define el sindicato sino Ecopetrol y sus empresas contratistas”, nos dijo el funcionario por whatsapp.

Además nos dijo que la empresa no tendría por qué asumir los temas laborales de compañías distintas a Ecopetrol.

Tan poco negociable es, que en el transcurso de la negociación Ecopetrol ha enviado de dos cartas y cinco circulares en las que informa a las empresas contratistas que si ellas incumplen con los contratos con la petrolera por paros o bloqueos promovidos por los sindicatos en el marco de la negociación, podrían ser sancionados incluso con la suspensión del contrato.

En otras palabras, que los líos laborales con los contratistas son líos de las empresas, no de Ecopetrol.

Una de esas cartas fue compartida por Twitter por el jefe de imagen de la empresa petrolera:

 

“La USO quiere reinvindicarse como un sindicato de industria (es decir, de todo el sector) y por eso insiste en que se incluyan a los contratistas, pero Ecopetrol ha tomado una posición radical en este tema porque incluirlos en la convención implicaría un aumento alto en los costos de operación”, nos dijo un empresario de una contratista de Ecopetrol que tampoco quiso ser nombrado para no meterse en líos.

“Somos racionales. Por eso no estamos pidiendo que la convención se aplique por igual a contratistas y a empleados, porque sabemos que puede ser inviable. Por eso entre nuestras propuestas incluimos temas como un bono por alto rendimiento a los trabajadores tercerizados”, dice Borja de Sindispetrol.

La particularidad del sector petrolero frente a otros es que hay una norma de 2003 que define qué actividades son propias y esenciales de la industria y cuáles no. Por ejemplo, según el decreto un operador de taladros ejerce una actividad propia de la industria y un vigilante de un campo no. Para las actividades propias de la industria hay un régimen convencional que incluye beneficios en temas salariales y de prestaciones adicionales a lo legal.

El ejecutivo de Ecopetrol nos contó que la empresa está estudiando incluir nuevas actividades dentro de las propias y esenciales, pero no dentro de la convención.

Los sindicatos quieren que las mejoras para los contratistas queden en la convención porque tiene más fuerza que un acuerdo que se firme por fuera de ella, porque la convención obliga legalmente a Ecopetrol y permite reclamar en caso de incumplimiento por vía administrativa y legal, según nos explicó Edwin Palma, vicepresidente de la USO.

Para los petroleros poder contratar mediante contratistas es clave por que, como nos dijo un líder gremial, las empresas necesitan flexibilidad laboral. Eso porque la contratación funciona como un acordeón que se extiende y contrae según el proyecto.

Además, tienen regulación especial para hacer contrataciones en las regiones y la operación requiere de actividades que no están relacionadas con el petróleo, por lo que es más práctico acudir a firmas contratistas.

Por eso, dice, tener que contratar todo directamente sería engorroso y costoso.

A pesar de eso algunas petroleras privadas como Occidental de Colombia y Mansarovar sí incluyen en sus convenciones colectivas a los contratistas que cumplen funciones propias del sector petrolero. Una solución que Ecopetrol no contempla.

En este tira y jale se han pasado el último mes. Y mientras Ecopetrol muestra los dientes anunciando medidas contra los contratistas que permitan bloqueos y con comunicados a sus empleados diciéndoles que la USO no puede negociar condiciones para los contratistas; la USO muestra los dientes con la amenaza de huelga.

Por el momento las cartas están echadas. Si ninguna de las dos partes cede, los sindicatos han dicho que convocarán a una asamblea para hacer una votación y decidir si hay huelga. Desde el principio de la negociación Ecopetrol arrancó una campaña de comunicaciones en redes sociales y con sus empleados y contratistas, diciendo que una huelga sería ilegal, dado que la Corte Constitucional definió el suministro de combustibles como un servicio público esencial. Ya en 2004 el Gobierno Uribe declaró ilegal una huelga de la USO ilegal amparado en esa sentencia. Y con el fallo de la Corte Suprema sobre Avianca, que reconoció el transporte aéreo como un servicio público esencial, el equipo jurídico de la empresa sumó más argumentos para denunciar una eventual huelga. Para la USO no todas las áreas de Ecopetrol prestan un servicio público esencial, por lo que es perfectamente legal hacer huelga siempre que se garantice el suministro de combustibles. Ese argumento tuvo la asesoría del exmagistrado Jorge Iván Palacios, de la Corte Constitucional. Su presidente, César Loza, nos insistió en que aunque la huelga no es lo ideal, si Ecopetrol no cede ya se vienen preparando para convocarla bien, dentro del marco legal. En todo caso no será fácil, porque el fallo de Avianca aclaró que para declarar la huelga no basta con que la vote la mayoría de un sindicato sino que debe ser la mayoría de los trabajadores del empresa. En este caso serían cerca de 4.650 votos, que implica que los sindicatos deberían estar de acuerdo. En Ecopetrol hay dudas de que sea posible llegar a esa cifra pero ven viable que aumenten las protestas y los bloqueos por parte de los contratistas, que conocen bien la empresa y saben dónde un bloqueo le duele a la empresa. Para eso tienen un plan de contingencia. Mientras que los sindicatos confían en que pueden lograr una votación mayoritaria para la huelga.

“Hay ambiente de aceptación en el tema de la huelga. En Meta hay mucha movilización en Chichimene, Castilla y Aguazul y acá en Barrancabermeja también”, dice Sibares Lamprea.

En una semana se sabrá qué resulta de esta puja de fuerzas que seguramente se repetirá en unos años cuando tenga que firmarse la nueva convención. Hasta el momento no han llegado a ningún acuerdo.

 
    Periodista prueba

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