El golpe a la “primera dama” de Dau hiere su símbolo

El golpe a la “primera dama” de Dau hiere su símbolo

Por Ever Mejía 16 de Octubre de 2020

Por estos días, la Administración de William Dau, el alcalde quijote que venció a los clanes cuestionados de Cartagena, enfrenta un huracán por cuenta de unas presuntas irregularidades en la contratación de su “primera dama”.

Esta es una figura que usualmente ejercen las parejas de los mandatarios y que no tiene sueldo ni funciones, sino que es ad honorem.  Pero en el caso de Dau, él decidió contratar a su aliada Cynthia Pérez Amador, una mujer que representa las clases populares que lo ayudaron a llegar al poder y que creyó en su proyecto político cuando nadie más lo hacía.

Por eso, los líos que enfrenta ahora Pérez golpean a Dau a través de uno de sus mayores símbolos.

 

Sin contar con que el proceso tiene contra las cuerdas a otra de sus manos derechas: la secretaria general Diana Martínez, quien aprobó los estudios previos del contrato presuntamente irregular de Pérez y fue suspendida por orden de la Contraloría distrital.

Y aunque Dau y sus funcionarias aseguran que todo se trata de un ataque de las mafias que vencieron en las urnas, la Alcaldía acaba de tomar una decisión en la que reconocen que, al parecer, a la primera dama de Cartagena se le pagaron estos meses 33 millones de pesos de más por sus funciones.

De salir este caso contra Dau y su aliada, podría quedar golpeado el discurso "anti todo vale" del Alcalde.

El caso y los vínculos

La semana pasada, la Contraloría de Cartagena abrió un proceso de responsabilidad fiscal porque a Cynthia Pérez Amador se le otorgó un contrato de prestación de servicios de siete millones de pesos mensuales, cuando, por la experiencia que acredita (técnica en Análisis y Programación de Sistemas), su salario no podía exceder los 2.200.000 pesos.

A eso se suma una denuncia de que la certificación con la que acredita la experiencia sería posiblemente falsa, como lo denunció ante la Fiscalía la propia dueña de la empresa en la que ella presuntamente trabajó.

Como detrás de los señalamientos, y de la Contraloría de Cartagena, hay personas con vínculos con los políticos tradicionales, desde la Alcaldía aseguran que se trata de una persecución.

Dau dijo en sus redes que se trata de una “persecución política de un títere (en referencia al contralor Fredy Quintero) al servicio de la clase politiquera malandrina” y que “nunca se había visto una investigación por una OPS”. 

En ese sentido también se pronunciaron la Secretaria General Martínez, quien dijo que “me cobran por no entregar el presupuesto público a los corruptos huérfanos del poder”, y la primera dama Pérez, quien sostuvo que “es una jugada para intentar desestabilizar al gobierno”. 

La investigación nace a raíz de una denuncia que puso el veedor Wilmer Sánchez Álvarez, quien en sus redes apoyó a William Garcia, rival de Dau en las últimas elecciones y quien fue respaldado por los excongresistas y parapolíticos Vicente Blel Saad y William Montes, que durante varios años manejaron la Alcaldía como una finca privada.

Además de eso, luego de la denuncia salió una excandidata a la Cámara llamada Jackeline Perea, quien aseguró que la primera dama no cumplía con la experiencia que había indicado en su hoja de vida porque nunca trabajó con la empresa llamada Ruby Torrejano ACRS. 

Perea es ficha del grupo del cuestionado exalcalde Manolo Duque, quien llegó a la Alcaldía elegido por los grupos a los que Dau venció. También es cercana al grupo del corrupto exsenador Juan José ‘Juancho García Romero, y en las elecciones legislativas de 2018 se lanzó a la Cámara con el Partido de La U (liderado en Cartagena por el clan García) e hizo campaña con el senador e hijo de García Romero, Andrés García Zuccardi. 

Por su parte, el contralor Fredys Quintero llegó apoyado por una mayoría que le hace oposición a Dau en el Concejo e hizo política con la fallecida exconcejala de Cartagena María del Socorro Bustamante.

Pese a todos esos vínculos, dos hechos matizan la narrativa de la persecución.

Uno, la dueña de la empresa, Ruby Torrejano, a quien no se le conocen vínculos políticos, denunció ante la Fiscalía a los "que resulten responsables" de la situación por los delitos de falsedad en documento privado y uso de documento falso porque, según la denunciante, la primera dama nunca trabajó en su compañía y su firma fue falsificada.

Lo segundo es que esta semana la Alcaldía de Cartagena sacó un comunicado en el que anunció que modifica el contrato en mención y reintegra el sueldo que supuestamente se le pagó de más a Cynthia Pérez. 

El comunicado dice que la “devolución de los recursos corresponderá a la contratista”.  Sin embargo, Pérez le dijo a La Silla que no los devolverá porque ella no fue quien adjudicó el contrato. 

Dos abogados en temas jurídicos le dijeron a La Silla que la devolución del dinero del contrato es una forma de reconocer el error. 

“Pagar es reconocer un daño fiscal. Si tú pagas estás reconociendo una indebida gestión fiscal y finalmente lo que busca el proceso de la Contraloría es un resarcimiento económico, no una sanción disciplinaria", nos dijo el consultor jurídico Miltón Pereira. 

El caso puso en la cuerda floja a la Secretaria General Martínez, a quien Dau suspendió hace dos días por orden de la Contraloría ya que ella fue quien aprobó los estudios previos del contrato de la primera dama.

Por ahora, el ambiente político que se siente en Cartagena es de respaldo a Dau. El pasado 2 de octubre hubo una protesta de seguidores del Alcalde y de Pérez en la puerta de la entidad.

Pero todavía falta ver cómo se desenlazan, tanto el proceso fiscal como el penal contra el símbolo Cynthia Pérez.

La primera dama

El Alcalde Dau ha dicho públicamente que la primera persona que confió en él y en sus aspiraciones políticas fue Cynthia Pérez Amador, a quien conoció por redes sociales, pues él vivía en Estados Unidos.

La relación se consolidó en 2018 cuando Dau llegó a Cartagena para cumplir tres días de arresto por no retractarse de una injuria contra el empresario Alfonso ‘el Turco’ Hilsaca y a través de sus redes sociales convocó un recibimiento con sus seguidores; la única que asistió fue Cynthia Pérez.

Desde entonces, esta mujer de origen popular se convirtió en la mano derecha de William Dau. Ella fue la gerente de su campaña y, según ha contado, apoyaba a Dau para que no se desanimara cuando a sus convocatorias de campaña asistía muy poca gente.

Pérez Amador es oriunda del popular barrio El Reposo y ha dicho que antes de su amistad con Dau, estuvo cinco años desempleada. También fue ama de casa y ha vendido chance y pescado. 

En estos casi diez meses, Pérez ha liderado el programa Barrio Heroico que desarrolla estrategias con las comunidades para evitar la propagación del covid. También le dijo a La Silla que ha participado en programas de cultura e inteligencia vial con los mototaxistas de la ciudad. 

De salir de la Administración ella o la Secretaria General, se sumarían a una lista que ya tiene varios nombres de funcionarios de Dau que se han caído en estos primeros nueve meses de mandato.

Los otros que se le han caído a Dau

Esta semana, Dau le pidió la renuncia a su secretario de Infraestructura, Gonzalo Jacome, porque para él no había cumplido con los objetivos del cargo. 

Esa se suma a la renuncia de otros cinco altos funcionarios: la gerente de ciudad Mónica Fadul, el director de Salud Álvaro Fortich, la directora de Talento Humano Marta Carvajal, el jefe de Comunicaciones Tadeo Martínez y la directora de la Escuela Taller Alexa Cuesta. 

Asimismo, en marzo Dau se vio obligado a revocar a su asesora anticorrupción y persona de confianza, Lidy Ramírez, luego de la presión del Concejo porque no cumplía los requisitos para el cargo. 

Otras de las renuncias también se han dado en medio de ruidos y han evidenciado faltas de comunicación internas.

La más fuerte fue la del director de Salud, Álvaro Fortich, quien dijo públicamente que el Alcalde no lo escuchaba para tomar decisiones, pues concretamente le pidió cerrar el mercado de Bazurto para evitar la expansión del covid y Dau no lo hizo. 

La hija del funcionario, Adriana Fortich, fue más allá y vía Twitter señaló que el motivo de la renuncia de su papá fue que el alcalde le faltó el respeto.

Por su parte, la gerente de ciudad, Mónica Fadul, argumentó que su salida se dio por motivos personales, sin embargo en su momento dos fuentes le dijeron a La Silla que renunció porque no se sentía escuchada por el Alcalde. 

La Silla también supo que en la salida de la directora de Talento Humano, Marta Carvajal, pesó que Dau la desacreditara públicamente cuando emitió un concepto para revocar a Lidy Ramírez por la falta de requisitos. 

Y la salida de Alexa Cuesta se dio en medio de una disputa de poder entre la Alcaldía y el Ministerio de Cultura para administrar las fortificaciones y los baluartes de La Heróica. Cuesta tuvo un rifirrafe público con Dau por la gestión en la entidad. 

    Periodista prueba

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