Duque suma dos golpes en menos de 24 horas

Duque suma dos golpes en menos de 24 horas

En menos de 24 horas, entre la mañana de ayer y la mañana de hoy, el presidente Iván Duque recibió dos golpes: la terna que presentó para el fiscal ad hoc que investigará los casos del escándalo de Odebrecht en los que el fiscal Néstor Humberto Martínez se declaró impedido ha sido el centro de duras críticas, y se hundió su reforma a la Justicia, una de las tres grandes reformas que presentó.

En los dos casos, buena parte de las causas vienen de su propio campo.

Una terna, un autogol

Desde que Duque reveló, ayer en la mañana, la terna que acababa de presentar a la Corte Suprema de Justicia, empezaron a llover críticas.

Por un lado porque, como contó La Silla, ninguno de los ternados es penalista, ninguno tiene trayectoria en investigaciones penales, experiencia fundamental en la labor de un Fiscal ad hoc que lleve algunos de los expedientes del mayor escándalo de corrupción del país.

Por el otro lado, dos de los ternados pueden estar impedidos o crear graves líos jurídicos y políticos a la terna.

Una de ellas, Clara María González, es la secretaria jurídica de Duque en Palacio.

De ser elegida, pasaría de ser la conciencia legal del Presidente a adelantar investigaciones penales por un caso del que Duque no es ajeno, pues en 2014 estuvo en una reunión clave en las oficinas de Odebrecht en Brasil, entre cabezas de la corrupta multinacional, la campaña uribista de Óscar Iván Zuluaga y el publicista Duda Mendonca, que aparentemente formó parte del apoyo por debajo de la mesa de la empresa a esa campaña.

De hecho, González estuvo en esa misma campaña como asesora legal, y es de la entraña del uribismo, lo que hace que de ser elegida pueda ser señalada como la fiscal del uribismo para investigar un escándalo que toca a uribistas.

Además, en 2008 Daniel Coronell reveló que González orientó a Yidis Medina para que evitara enlodar a funcionarios del entonces Gobierno Uribe ante varias autoridades, diciendo que no había recibido presiones ni regalos para cambiar su voto y permitir la reelección. Medina luego cambió esa versión, aceptó haber cambiado el voto por prebendas y presiones y terminó condenada penalmente por ello.

La otra enredada es Margarita Cabello Blanco, quien es magistrada de la Corte Suprema. Como esa Corte es quien elegirá de la terna, varios de los magistrados probablemente deban declararse impedidos o terminen recusados, pues son amigos de ella y ella ayudó a elegirlos (los magistrados de la Corte eligen a sus compañeros, y Cabello ha participado en varias elecciones desde que llegó a la Corte, en 2014).

El mayor lío es que la Corte elige con una mayoría de 16 de sus 23 magistrados, y sin ella en discusión quedan 22. Si se declaran impedidos los siete que entraron en 2016, no habría cómo llegar a los 16 votos y se estancaría la terna.

Encima de eso, en los dos casos quedó la duda de si podrían mantener sus cargos actuales y ser Fiscal ad hoc, algo que parece incompatible por la importancia del encargo - pero Cabello le dijo a Blu Radio que no renunciaría a la Corte de ser elegida Fiscal.

Todo eso deja la duda de si están inhabilitadas, como creen abogados reconocidos como el constitucionalista Rodrigo Uprimny o el penalista Iván Cancino, lo que significa que la decisión de hacer rápido una terna para desempantanar el asunto terminó con un nuevo debate político y jurídico que pone una decisión sensible de Duque en entredicho.

"Cuando lo nombran fiscal ad hoc es lo mismo que ser fiscal general, las inhabilidades e impedimentos ya están escritas"

Iván Cancino

Ante las dudas, el Presidente esta mañana explicó que a su juicio no existe ninguna inhabilidad, pues dijo que ser Fiscal ad hoc no es ocupar un cargo, por lo que no existirían inhabilidades para llenarlo, y que no sería remunerado.

Con eso, alborotó más el avispero.

Por un lado, porque un Fiscal ad hoc cumple las funciones del Fiscal General para unos procesos en concreto, y por eso es razonable que tengas sus mismas inhabilidades.

Por otro, porque dejó el mensaje de que el ad hoc no debe dedicarse de forma exclusiva a esa labor, algo que va en contravía de la importancia política del escándalo Odebrecht y de las exigencias de una investigación penal compleja.

Al final, con la terna Duque no capitalizó una oportunidad de mostrar que ayuda a solucionar un problema -el de los impedimentos de Néstor Humberto Martínez- sino que creó uno nuevo, con decisiones propias.

Lo hizo justo mientras se hundía de una de sus reformas banderas en el Congreso, en parte por cuenta de su debilidad política.

Chacón le gana el pulso en la justicia

Anoche el liberal nortesantandereano Alejandro Carlos Chacón, Presidente de la Cámara de Representantes, selló el destino de una reforma a la Justicia que ya estaba medio muerta, al tomar una decisión que impedía discutirla hoy, lo que la deja sin tiempo para seguir adelante.

Con eso, demostró que él, un congresista, tiene la sartén por el mango en su relación con Duque.

Aunque hacia las 11 de la noche Chacón reversó su decisión de citar a plenaria hoy a las 9 de la mañana, lo que impedía que la Comisión Primera se reuniera y debatiera la reforma, ya era imposible resucitarla. Eso porque el presidente de la comisión, el uribista Samuel Hoyos, no alcanzó a convocar a la comisión para hoy.

Eso hundió una reforma que nunca gozó de buena salud, pero que iba avanzando.

Arrancó mal desde que el Gobierno presentó la reforma y levantó críticas de sectores diversos, por falta de concertación de su contenido, y más cuando Álvaro Uribe acompañó la presentación de una propuesta alternativa y en muchos puntos contraria, de Paloma Valencia, lo que debilitó la propuesta de Duque con fuego amigo.

Luego sufrió de falta de liderazgo del Gobierno, la oposición de magistrados de la Corte Suprema y el Consejo Superior de la Judicatura y de poco entusiasmo entre congresistas, que le han corrido poco a Duque por la falta de ‘mermelada’.

A pesar de esa debilidad causada en buena medida por decisiones de Duque y sus aliados (como arrancar su Gobierno con una reforma difícil de sacar adelante, sin haberla concertado y sin tener mayorías fijas en el Congreso), la reforma a la Justicia logró sobrevivir los dos debates en el Senado, de donde salió el 7 de noviembre.

Luego tenía que surtir otros dos en la Cámara a más tardar el 16 de diciembre, y podría empezar su discusión el 22 de noviembre, pero Chacón se opuso, argumentando que había convocado a una audiencia pública el 29 de noviembre.

Eso llevó a que la ministra Borrero le hiciera fuertes críticas y lo acusara de haber engavetado la reforma pues, como presidente de la Cámara, tenía que enviarla a la Comisión Primera para que la tramitara.

Chacón efectivamente hizo la audiencia el jueves pasado, el 29, y el proyecto llegó a la Comisión el viernes. Ese mismo día su presidente, Samuel Hoyos, trató de salvarla nombrando ponentes y fijando la discusión de la reforma ayer martes.

Pero ayer Chacón llegó a la Comisión, y con apoyo de otros como el representante César Lorduy  (Cambio Radical), alegó que no se podía debatir porque había un presunto vicio: que el expediente debía tener anotaciones de la secretaría del Senado que sustentaran que se había debatido y que, como en este caso eran tres propuestas de reforma acumuladas , no bastaba con las anotaciones de una sola de ellas.

Eso causó revuelo en la Comisión, demoró el inicio de la discusión y solo se calmó cuando llegó el secretario de la Comisión Primera de Senado, Guillermo Giraldo, quien lleva más de 15 años en ese cargo y es visto como una biblia de los trámites legislativos.

Giraldo dijo que no había vicio (como habían argumentado algunos congresistas) y que llevaba más de 15 años tramitando proyectos así, sin que hubiera problema alguno.

Al final, la sesión se levantó con la idea de reunirse hoy a las 9 de la mañana, con lo que alcanzaba a salir la reforma si se aprobaba hoy mismo.

Sin embargo Chacón citó a la plenaria a la misma hora, lo que impide que se reúnan las comisiones pues las plenarias tienen prelación.

Su argumento es que quería salvar el presupuesto bienal de regalías, que debe salir aprobado a más tardar hoy a media noche por la plenaria de la Cámara so pena de que el Gobierno lo saque por decreto. Dijo que, dado lo polémico de ese presupuesto, era mejor darle el día entero, más cuando a su juicio la reforma a la justicia igual no alcanzaba a salir aprobada en horas.

Esto generó que varios medios anunciaran, anoche, que la reforma se había hundido por causa Chacón. En respuesta, el liberal emitió un comunicado explicando que las comisiones económicas le pidieron que corriera la plenaria para la tarde y alcanzaran a aprobar la tributaria, por lo que movió la plenaria a las 3 de la tarde, dejando la constancia de que no sería responsable de un hundimiento del presupuesto de regalías.

En todo caso, la comisión primera no se reunió y la reforma a la justicia de Duque se hundió.

Con eso, el Presidente se quedó sin una de sus tres grandes reformas el mismo día que le llovían críticas a su terna para Fiscal ad hoc. Eso, cuando las encuestas muestran que su favorabilidad es baja y cuando su tributaria quedó recortada a la mitad en aspiraciones de recaudo, muestra que Duque sigue mostrando un liderazgo débil.

    Periodista prueba

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