Con Goebertus la oposición pone una cara nueva y más de centro

Con Goebertus la oposición pone una cara nueva y más de centro

La primera alocución televisada gracias al Estatuto de Oposición que creó el Acuerdo de Paz, en respuesta a la del domingo en la que el presidente Iván Duque anunció sus objeciones a la JEP y una reforma constitucional del mismo tema, la hizo una mujer relativamente poco conocida.

Una mujer que lleva solo un año en la política, que tiene menos de 40 años, que está mucho más al centro que el grueso de la bancada de oposición, que en segunda vuelta votó en blanco y no por Gustavo Petro, y que es reconocida por su conocimiento técnico.

Por todo eso, y porque el discurso pasó del debate técnico al más político, ayer Juanita Goebertus se inauguró como una líder de visibilidad nacional, que representa una oposición con un tono menos radical que la de los más conocidos Petro (quien no estuvo) o Jorge Robledo (que apareció atrás en la foto), sin dejar de ser crítica.

Un discurso político

A pesar de que Goebertus se ha dado a conocer por sus conocimientos en temas de paz (fue parte del equipo negociador del Gobierno Santos, como coordinadora de justicia transicional de la oficina de Sergio Jaramillo), en su intervención mostró una faceta política en sentido más amplio.

En un video con cortes abruptos y que parece amateur, Goebertus apareció con 13 congresistas más de diferentes partidos de oposición, incluyendo a Robledo y al ex alcalde Antanas Mockus.

Con esa representación de unidad y respaldo, Goebertus soltó dos cargas de profundidad.

Una es que las objeciones de Duque atentan contra la democracia, algo particularmente duro para un Presidente que ha marcado distancia con su padrino político, Álvaro Uribe, por su tono institucional, y que muestra que la vocería de Goebertus mantuvo una posición fuerte.

“La decisión del Presidente Duque de objetar apartes de la Ley de la Jurisdicción Especial de Paz pone en grave riesgo la separación de poderes”, dijo.

“No es cierto, como lo ha querido presentar el Presidente en tono conciliador, que su decisión no genere un choque de trenes. ¡Por supuesto que hay un choque de trenes! Las seis objeciones del Presidente implican, en la práctica, desacatar una sentencia de la Corte Constitucional”, agregó.

“Si hoy se abre esta puerta el mayor riesgo no es el funcionamiento de la JEP: es que se pone en riesgo nuestra democracia y el Estado Social de derecho en su conjunto“, dijo más adelante.

La segunda carga es decir que con esa misma decisión, Duque busca distraer de los problemas de fondo y dividir al país para beneficiar a su partido. Es decir, de está haciendo política, en el sentido negativo, con una decisión trascendental.

“No es cierto, como dice el Presidente que la decisión de objetar la Ley de la JEP nos una en vez de dividirnos. ¡Todo lo contrario!”, dijo. “(...) nos distrae de los temas de la agenda nacional que son verdaderamente importantes para que el país prospere.“

“En fin, aplazamos una y otra vez las discusiones de fondo, que en cambio sí tendrían la posibilidad de unirnos como país, para dedicarnos a azuzar los odios como estrategia electoral del partido de Gobierno frente a las elecciones regionales de este año”, dijo casi al finalizar su discurso, antes de convocar a una movilización nacional en defensa de la paz el próximo lunes.

Esas posiciones políticas de fondo, que podría haber presentado otro congresista de la oposición, las sustentó Goebertus en sus argumentos contra las objeciones que trinó la noche del domingo, pocos minutos después del anuncio de Duque.

Las críticas técnicas

Goebertus rebatió punto por punto las seis objeciones, argumentando el corazón de su crítica: que Duque disfrazó como objeciones de inconveniencia, las que tiene derecho a plantear, críticas que realmente son de constitucionalidad, que en este caso no podía alegar porque la Corte Constitucional ya aprobó el proyecto de ley estatutaria de la JEP.

En eso hizo un contrapunteo a los argumentos del Presidente el domingo:

Esa línea argumentativa es la que Goebertus presentó desde el viernes, y que venía afinando en las semanas pasadas, desde que el Fiscal Néstor Humberto Martínez le pidió a Duque objetar el proyecto de ley estatutaria.

Justamente el manejo de Goebertus de los temas de paz, que es tan conocido que en el Congreso la consultan congresistas de todos los partidos e incluso el expresidente Álvaro Uribe, como presenció La Silla en la negociación del pacto pluripartidista sobre militares en la JEP de noviembre.

Eso se debe a que Goebertus ha hecho casi toda su carrera en asuntos de justicia transicional y DIH. Fue miembro de la delegación del gobierno en La Habana, donde lideró el debate sobre el punto de víctimas (que incluye la JEP) y coordinó la preparación del Marco Jurídico para la Paz, y antes asesoró a Sergio Jaramillo en el Ministerio de Defensa en temas jurídicos vinculados a las operaciones de las Fuerzas Militares.

Salió de la Oficina del Alto Comisionado en agosto de 2016, cuando ya había culminado la negociación, y entró al Instituto para las Transiciones Integrales (un tanque de pensamiento para el fin de conflictos armados en todo el mundo), donde estuvo como directora adjunta hasta noviembre de 2017, cuando renunció para lanzarse a la Cámara por invitación de la hoy senadora verde, Angélica Lozano.

Esa trayectoria técnica encarna uno de los mensajes que dejó la oposición al elegirla, junto con los de renovación generacional, amplitud hacia el centro o visibilidad de las mujeres, rasgos que encarna Goebertus.

El mensaje de la oposición

La decisión de que fuera Goebertus la que hablara fue “un consenso absoluto”, según Lozano. Otros cuatro congresistas de la bancada de oposición coincidieron con eso, por aparte.

Lozano nos contó que desde la tarde del domingo, antes de que hablara Duque, escribió en un chat de WhatsApp de la bancada del partido en Senado que debían prepararse para la respuesta a la alocución del Presidente y postuló a Goebertus para hacerla.

“Todos estuvieron de acuerdo, no hubo la más mínima discusión porque para todos era claro que ella es la que más conoce el Acuerdo y en particular el punto de justicia”, nos dijo Lozano.

 

En el chat de Cámara alternativa, según el congresista Mauricio Toro, Goebertus se postuló y también coincidió en decirnos que todos estuvieron de acuerdo.

"Todos al unísono, fue un consenso de toda la bancada. Habían planteado que de pronto Mockus, pero él mismo dijo que no", coincidió el representante verde por Antioquia, León Freddy Muñoz.

Según Toro, como la explicación de cada objeción tomaba su tiempo y solo tenían 12 minutos en total, decidieron que era mejor que solo hablara uno.

Y tenía sentido que fuera un verde porque, al ser el partido con el mayor número de congresistas (19), era el que más tiempo tenía si se dividían los 12 minutos de la intervención, con 5 minutos y 11 segundos.

La Farc (9 congresistas) tendría 2:27; luego Polo (7 congresistas) con 1:55 y Decentes (4 congresistas) con 1:05; después Mais (3 congresistas) con 49 segundos. El que menos tiempo tenía era ‘Colombia Humana’ (2 congresistas), con apenas 33 segundos.

Luego, en el chat de todas las bancadas de oposición, en el que están los partidos y movimientos que firman la alocución (Polo, Verde, Farc, Mais, Decentes y Colombia Humana), Lozano escribió que los verdes se habían puesto de acuerdo en que por su partido iba Goebertus.

María José Pizarro, de Decentes, propuso que Goebertus hablara por toda la bancada alternativa.

“No hubo discusión, hasta Petro dijo que sí”, nos dijo un senador que no quiso ser citado. “No había necesidad de que nadie la postulara (a Goebertus) porque para todos era evidente que ella debía ser”, agregó.

Todo eso dejó de lado alternativas que podían ser en principio más taquilleras, como poner de voceros a los más conocidos Petro o Robledo, pero que representan posturas más de izquierda, que tienen más resistencia en sectores de la misma oposición, y que no tienen el mismo bagaje de Goebertus en ese tema.

Así, la representante quedó elegida para ser la vocera única el lunes y empezó a armar el discurso con su equipo.

Ayer lo escribió en la mañana, lo circuló para comentarios de los demás partidos, asesores de Mockus y algunos amigos, y quedó lista para hacer la alocución.

La grabación fue improvisada, al ritmo de la cámara que mandó Rtvc. No hubo una planeación de quien debía salir o quién no, sino que apenas llegó escribieron en el chat para que los congresistas que estuvieran allá salieran si podían y querían. Por eso solo salió un tercio de la bancada.

Algunos, como Catalina Ortiz, no salieron porque estaban en plena discusión del Plan de Desarrollo; Lozano no estaba en el Congreso; y Petro no estuvo “por asuntos familiares”, según nos explicó un asesor.

Con las dos otras mujeres presentes (Pizarro y Aída Avella, de la Unión Patriótica) en primera fila, con dos verdes de izquierda (Antonio Sanguino y León Freddy Muñoz) flanqueando a Mockus, más arriba tres congresistas de Farc (Sergio Marín, Carlos Antonio Lozada y Jairo Quintero), y luego el único senador afro, el verde Juan Luis Castro, Goebertus hizo una alocución en un tono tranquilo.

Un tono que ayuda a reforzar un mensaje de una oposición renovada, con una cara más de centro que de izquierda que quedó refrendada en un hecho que ha pasado de agache: decidió convocar a marchas el lunes y no el martes, como estaba previsto, para no coincidir con las de los maestros de Fecode, viejo fortín de izquierda.

Nota del Editor: El miércoles 13 de marzo a las 7:30AM cambiamos el titular de esta historia para que fuera más clara la tesis que desarrollamos dentro.

    Periodista prueba

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