Marta Lucía Ramírez


La comparación que realizó Marta Lucía Ramírez del agua con el glifosato para defender este herbicida, fue un poco menos que científica. Sus declaraciones después de que el embajador de la OEA, Alejandro Ordoñez, dijera que la migración venezolana es una estrategia para esparcir el socialismo del siglo XXI por el mundo, tampoco fue acertada. Y su reverencia a Estados Unidos después de que, en pocas palabras, le dijeron al presidente Iván Duque que no servía para nada pero que era un buen tipo, han hecho que la primera mujer vicepresidente del país más que un orgullo esté pasada por agua.

Dirige: @CarlosCortes

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