La fuerza de las redes

Algunas notas históricas para recordar el Paro Cívico de Buenaventura, Mayo 16 de 2017

Entradilla

​Estamos próximos a cumplir un año de la movilización que logró el consenso de unas 130 organizaciones y redes sociales de Buenaventura para exigir acciones urgentes frente a las históricas crisis humanitarias y sociales de esta, la primera ciudad-puerto del Pacífico Colombiano. En este artículo encontrarán algunos datos de las historias de movilización y lucha en esta zona del país, que se articulan con reclamos de siglos por el reconocimiento, la inclusión y la equidad política, económica y cultural.

Líderes del Paro del 2017  relataban en una de sus reuniones que la movilización del año pasado se venía planeando  desde antes de la masiva Marcha del 2014. Uno de ellos mencionó, además, que en sus pesquisas había encontrado que una de las primeras huelgas de empleados públicos en Colombia fue organizada por trabajadores del Ferrocarril en Buenaventura, a mediados de los años 20. Su versión coincide con el reporte que hiciera El Espectadorla del 2 de septiembre de 1926, que informaba sobre el movimiiento de trabajadores del Ferrocarril del Pacífico que había logrado parar las líneas de Popayán a Buenaventura, incluyendo las actividades del muelle.

El reporte del periódico destacaba la “unanimidad” y “solidaridad” que esa huelga generó entre trabadores de otras fábricas trilladoras, de tranvías y de construcción, e incluso entre artesanos de la región. También afirmaba que las reivindicaciones iban más all´de las laborales.  Los trabajadores exigían la construcción de escuelas, el pago de servicios de hospitalización y el cubrimiento de accidentes de trabajo, pensiones por invalidez, pagos de dominicales y festivos, vacaciones y “el compromiso de no tomar represalias contra los huelguistas.” Esto último porque a pesar del envío de la Fuerza Pública, ella había sido “impotente para dominar el movimiento” (Vásquez 2001: 99-100).

Estos y otros datos académicos, permiten afirmar que en el Pacífico, y particularmente en Buenaventura, hay una larga y rica trayectoria de organización y movilización social, que viene desde las luchas antiesclavistas del siglo XVI, y de los cimarronajes y las prácticas de automanumisión, e incluyen recientes Paro Cívicos como los de Buenaventura y Quibdó de  mayo del 2017. De los movimientos sociales en la región también hacen parte las disputas de empleados públicos, como la de los Ferrocarriles de los años 1920, mencionada antes,  así como las de las organizaciones sindicales de la Empresa Nacional de Puertos de Colombia (Colpuertos), de los años 1970. También invoucra las luchas por la no discriminación, por las tierras y por los territorios de las poblaciones negras, que datan de los años 1950.

Adicionalmente hacen parte de estas trayectorias, los procesos de organización y movilización por derechos étnicos de comunidades negras y afrocolombianas que se gestaron en el Pacífico desde mediados de los años 1980, y que contribuyeron al reclamo por una Asamblea Nacional Constituyente, y a delinear  la pluri-étnica Constitución del 1991, así como la incorporación del artículo transitorio que abriría el camino a la emisión y desarrollo de la Ley 70 de 1993, y que años más tarde abriría el camino a los procesos de formación de Consejos Comunitarios, que solo en Buenaventura suman más de 30.

Todas estas movilizaciones sociales están articuladas con la defnición de prácticas y modelos de desarrollo y bienestar, que no en pocas ocasiones han llevado a la estigamatización y criminalización de las protesta sociales, así como a formas de represión por parte de los fuerzas armadas del Estado y de actores ilegales. El Plan de Desarrollo Urbano de Buenaventura (PDU), por ejemplo, fue producto del Paro Cívico de 1964, que consdujo al compromiso del Gobierno Nacional a mejorar las condiciones sociales del puerto, y a impulsar obras de infraestructura, con una  inversión de US$150 millones, que sólo se empezaron a ejecutar 11 años más tarde.

Después del PDU se han diseñado y, precarameinte, ejecutado, casi dos decenas de Planes y Documentos COMPES que han buscado “la integración”, “el desarrollo”, “la igualdad y la equidad” y “el bienestar” para las gentes de Buenaventura. Inclusive, el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 "Todos por un nuevo país", que está terminando, proponía crear un Fondo Autónomo para el desarrollo de un nuevo plan denominado Todos Somos PAZcífico, con la promesa de invertir más de 3 billones de pesos para la ciudad, que permitirían “rescatar el potencial de la región, rica en biodiversidad, recurso hídrico, cultura y etnias.”

En este mismo año (el 2014), se produjo la multitudinaria movilización, que anunciaba aquella que se venía gestando para el 2017. La marcha de ese año reunió a más de 30.000 personas de iglesias,  instituciones educativas, gremios, funcionarios, comerciantes y transportadores, que pedían a los gobiernos local, regional y nacional, que atendieran con urgencia los problemas históricos de la ciudad-puerto, y le permitiera a sus habitantes “enterrar la violencia y vivir con dignidad.” Esta protesta se producía en medio de una profunda crisis humanitaria en la ciudad, que mostraban  por lo menos 122 homicidios en el año 2012, otros 140 en el 2013, y a la fecha de la movilización ya superaban los 30 casos.

Casi tres años más tarde, el 16 de mayo del 2017, se inició el Paro Cívico de Buenaventura y las mayoría de sus pobladores se sumaron a éste para exigir a  las instituciones y a la sociedad local, regional y nacional que les dieran la oportunidad de vivir con dignidad en el territorio, pues Buenaventura no aguantaba más. Sus reclamos se parecen a los que hicieran los trabajadores del Ferrocarril el 26 de septiembre de 1926. Hoy como hace casi un siglo los bonarences siguen trabando y pidiendo que les permitan acceder a los derechos de salud,  con hospitales de segundo y tercer nivel para la ciudad y la región; agua y saneamiento básico; educación pertinente y de alta calidad; respeto y autonomía para los territorios; un ambiente sano y protección de sus riquezas naturales; empleo digno; justicia y atención a las víctimas de las violencias, y recreación y espacios de esparcimiento, deporte y cultura para todos y todas en Buenaventura.

* Este texto hace parte de los avances en la investigación sobre memorias de emprendedores y empresarios del Pacífico colombiano sobre el conflicto político armado y la búsqueda de la paz en la región que es realizado por Icesi y el Centro Nacional de Memoria Histórica con apoyo de la Embajada Suiza.

 

Ver más en Verdad Abierta, 2014.

Esta práctica se producía mediante la concesión de cartas de libertad por parte de los “amos” esclavistas a cambio de una remuneración económica, para la cual los esclavos tenían que trabajar casi toda su vida.

Ver más (Murillo, 2004, Escobar 2008).

Ver (Cárdenas, 2006).

Ver más en Verdad Abierta, 2014.

Luis Fernando Barón
Luis Fernando Barón
Investigador Principal, Memorias de empresarios del Pacífico Colombiano, Universidad Icesi
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