Duque y Fajardo cosechan el voto cafetero


A tres semanas de la primera vuelta presidencial, más de mil caficultores del Sur, el Pacífico y el Eje Cafetero hicieron un plantón en Bogotá exigiéndole al Gobierno Nacional medidas para la renovación de cafetales, seguridad social, garantías para el pago de deudas y la creación de un fondo de estabilización del precio interno de la carga de café.

Son preocupaciones que desde hace semanas viene manifestando la Federación Nacional de Cafeteros, la asociación rural más grande y una de las más poderosas del país. Hasta ahora ningún candidato a la Presidencia ha capitalizado ese descontento en un sector del que dependen más de 563 mil familias.

Pero luego de hablar con 19 líderes caficultores de Antioquia, Caldas, Risaralda, Cundinamarca, Nariño, Cauca, Valle, Tolima y Huila encontramos que la mayoría están entre Sergio Fajardo e Iván Duque.

Los cafeteros le están pidiendo al Gobierno soluciones para no correr el riesgo de cultivar y vender a pérdidas, como ya sucedió en las primeras semanas de abril por las épocas de escasez debido al mal clima, las plagas y de revaluación del peso colombiano frente al dólar.

Por eso el movimiento Dignidad Cafetera, el mismo que impulsó el paro agrario de 2013 y que lideró el plantón del pasado 4 de mayo en Bogotá, expresó una necesidad que viene pidiéndole la Federación Nacional de Cafeteros al Gobierno desde antes de la época del paro, y ahora con más insistencia: que le cree un fondo de estabilización del precio interno del café, o una nueva cuenta parafiscal que les permita subsistir en épocas de precios bajos de la carga de café en el mercado internacional; y que les permita cubrir además, a partir del Fondo Nacional del Café los gastos en renovación de cafetales, permita mantener la producción y mejore el acceso a pensión de los caficultores, entre otras necesidades.

La respuesta del ministerio de Hacienda (que tiene asiento en el Comité Nacional de Cafeteros junto con el de Agricultura y el de Industria y Turismo y Planeación Nacional) ha sido asignar 27 mil millones de pesos en inversión para el abastecimiento de fertilizantes para renovar los cafetales (que aún no han desembolsado).

Con respecto al fondo de estabilización y el pago de pensiones de los empleados de la vieja flota mercante, el ministro Mauricio Cárdenas dijo en abril que no había recursos para más. El fondo de estabilización (que le permite a los cafeteros tener un precio base del café que venden y exportan) es un proyecto de Ley que no ha pasado del primer debate en el Senado desde diciembre de 2017.

Fajardo les gusta sobre todo por Robledo

El candidato de la ‘Coalición Colombia’ tiene en el bolsillo los votos de buena parte del movimiento Dignidades Cafeteras, que según Óscar Gutiérrez -su coordinador nacional- no tiene contados a sus integrantes, pero muchos de sus líderes y pequeños caficultores han apoyado desde hace años al senador del Polo Jorge Enrique Robledo.

Están con él porque ha defendido de frente la idea de que el Estado debe asumir los costos de las pensiones de la Flota Mercante, que les cuesta a los cafeteros alrededor de 50 mil millones de pesos al año, y de contribuir con recursos para prevenir el envejecimiento de los cafetales, que han sido dos de los principales puntos de negociación entre los cafeteros de la Federación y el Gobierno Nacional.

Además, a Robledo lo identifican como un “defensor del agricultor”, como nos dijo Ubier Pinilla, vocero de las Dignidades Cafeteras del Valle. En eso coincidió un caficultor de Pitalito, Huila, -el primer departamento productor de café en el país- que le gusta Fajardo porque está “bien rodeado” y además “tiene al lado al senador Robledo que siempre ha estado en la causa cafetera”.

Pero, aparte del empujón de Robledo, hay otros que están con Fajardo por las propuestas de su programa de gobierno.

En Cauca, un departamento con más 95 mil familias cafeteras, el vocero de las Dignidades, Alonso Osorio, le contó a La Silla que están con Fajardo porque metió en su programa beneficios para los agricultores como revisar los tratados de libre comercio (TLC), no importar alimentos que se producen en Colombia (como maíz, café, arroz, papa) y tener un sistema de crédito específico para el agricultor.

Otros siguen a Fajardo porque cuando fue Gobernador de Antioquia, se la jugó toda por los cafés especiales, con su programa “Antioquia: Origen de Cafés Especiales”, con el cual alcanzó a celebrar tres ediciones del concurso departamental ‘La mejor taza de café’, capacitó a los jóvenes caficultores y estableció una política pública para destinar anualmente 6 mil millones de pesos a los productores interesados en sacar cafés especiales.

Así nos lo dijeron Arlex Ramírez, miembro del comité municipal de Fredonia, Suroeste antioqueño, Armando Acuña, líder cafetero del Huila y Jairo Gaviria, vocero de las Dignidades en Nariño, departamento que cultiva café en 40 de sus 64 municipios.  Gaviria nos dijo que espera ponerle a Fajardo al menos 7 mil votos allá.

Pero paradójicamente en el Suroeste antioqueño, que fue donde Fajardo implementó con más fuerza el programa de incentivos a los productores de café, el candidato de la Coalición Colombia no la tiene fácil porque allí hay “un voto orgánico uribista”, nos explicó el representante del Polo y exvocero de las Dignidades Cafeteras, Víctor Correa.

En eso coincidió Germán Gaviria, dirigente por el Suroeste antioqueño del Polo Democrático y líder de la campaña, quien le dijo a La Silla que a pesar de que el candidato “no tiene mucho rechazo”, esa región “ha sido muy influenciada por el uribismo”.

Eso es verdad. En 20 de 23 municipios de esa región ganó Óscar Iván Zuluaga hace cuatro años. Además, Salgar es tierra ancestral del expresidente Uribe, quien jugó un papel clave en su reconstrucción después de la tragedia que ocasionó una avalancha en mayo de 2015.

Así como en el Suroeste antioqueño, el uribismo está cosechando votos en los cafetales de otras zonas del país.

Duque les gusta por Uribe y por su discurso

Cuando ha hablado de la crisis de los cafeteros, Duque ha dicho que defiende el fondo de estabilización de los precios del café, que vienen pidiendo los caficultores hace más de diez años y que busca que cuando el valor del grano baje en el mercado internacional, el campesino no pierda.

Esa idea le gusta tanto a pequeños como a medianos productores y hasta ahora es un proyecto que ha avanzado un debate en el Senado por iniciativa del congresista huilense Ernesto Macías, del Centro Democrático.

A eso se suma el legado del expresidente Álvaro Uribe, sobre todo frente a la idea del “regreso de la Seguridad Democrática”. Ese discurso ha aterrizado sobre todo en las fincas del Norte de Caldas, donde viven 33 mil familias cafeteras y en Risaralda, que tiene 19 mil.

“En Risaralda los cafeteros siempre hemos sido muy agradecidos y no se nos olvida el pasado. Somos agradecidos con aquel presidente que nos dio Seguridad Democrática” nos dijo Luis Miguel Ramírez, el presidente del Comité de Cafeteros en ese departamento y quien, nos contó, hizo parte del paro cafetero en 2013.

“Yo salgo cada ocho días a veredas a reunirme con los cafeteros, y ellos siempre me dicen: necesitamos a alguien que nos ayude a combatir el microtráfico, el que nos vaya a dar seguridad”, añadió.

Muestra de ese uribismo del Eje es que en las últimas elecciones legislativas el segundo senador más votado del departamento fue Alejandro Corrales, que venía del Comité Departamental de Cafeteros de Risaralda y es cercano al gerente de la Federación Nacional, Roberto Vélez.

En el Sur, los cafeteros y el uribismo también tienen una cercanía que no es nueva, pues el candidato del Centro Democrático a la Gobernación del Huila en 2015 fue justamente uno de los cafeteros más fuertes de la región, Rigoberto Ciceri, que aunque quedó de tercero sacó más de 60 mil votos. En Cundinamarca, por ejemplo, ya hicieron varias reuniones miembros de la campaña de Iván Duque con dirigentes del Comité departamental, según le dijo a La Silla Ismael Peña, uno de sus integrantes con décadas en la dirigencia.

Peña nos explicó que los cafeteros en Cundinamarca, que en su mayoría son dueños de fincas de tres hectáreas (o sea que no son grandes productores) prefieren a Iván Duque porque “el único presidente que ha ayudado a los cafeteros ha sido Uribe”, refiriéndose a que en medio de la crisis del 2004 por la caída del precio del café en la Bolsa de Nueva York, su gobierno transfirió a la Federación Nacional de Cafeteros más de 7 mil millones de pesos solo en ese año para que pudiera pagar pasivos pensionales de la Flota Mercante y renovar cafetales, entre otros programas de la Federación.

Entre los cafeteros dispersos que no se sienten identificados con un candidato en particular, está sonando Gustavo Petro.

Por ejemplo en el Norte de Tolima, Milton Reyes, quien representa 62 mil familias cafeteras en el Comité departamental, le contó a La Silla que en las zonas rurales del norte del departamento, aunque suenan Duque y Vargas “porque son los que han hablado de defender el fondo de estabilización, y eso es fundamental”, el candidato de la izquierda no se queda atrás.

En ese departamento -el tercer productor de café en el país- suena el discurso de Petro porque es quien alega que por culpa de la dependencia de la economía petrolera es que el precio del dólar cambia y por eso el valor del café en los mercados internacionales es tan inestable. A ese argumento le están creyendo pequeños cafeteros del Huila, Antioquia, y parte de Risaralda, según nos contaron fuentes en esos departamentos.

En poco más de dos semanas se sabrá quién logra capitalizar mejor en votos esta crisis que el Gobierno Santos difícilmente podrá solucionar en los tres meses que le quedan.


Powered by